Trascender el ego.

Trascender el ego es algo de lo que se habla mucho.
De hecho, se dice que, para desarrollarse plenamente a nivel personal y espiritual, uno de los primeros requisitos es precisamente ése: trascender el ego.
Pero, empecemos por el principio…
¿Qué demonios es el ego?
El ego no es más que la expresión de nuestro carácter, manifestado tanto en sus virtudes como en sus carencias.
Y nuestro carácter no es más que una programación en forma de reacciones innatas, aprendidas o condicionadas que tenemos integradas en el sistema nervioso con el objetivo de interactuar con la realidad y las personas que nos rodean.
Si no trascendemos nuestro ego, nos convertimos en esclavos de nuestro carácter y víctimas de sus carencias. Y, con frecuencia, dejamos de ser dueños de nuestra vida para convertirnos en repetidores de la programación que instalan dentro de nosotros agentes externos a nuestra persona en forma de valores, creencias e ideas.
Dicha programación suele ir a favor del sistema social o de intereses particulares de terceros y, por ende, casi siempre va en contra de nuestra esencia más profunda.
Por consiguiente, si queremos volver a recuperar la conexión con dicha esencia, reconectar con nuestro propósito y construir una vida afín a todo ello, debemos trascender nuestro ego.
Entonces, las cuestiones que emergen de forma natural son: ¿cómo podemos trascender nuestro ego? O ¿cómo saber si he logrado trascender el ego?
A continuación, hablaremos de los signos que nos indican que hemos logrado trascender el ego (o no).
El cómo lograrlo lo dejaremos para otro post; que, con mucho gusto, escribiré si me lo pedís en los comentarios.
Así pues, sin más dilaciones, veamos cuáles son los…
Signos de NO trascender el ego
La persona que NO ha trascendido su ego:
- Le cede demasiado poder a su mente y a las trampas mentales que lo externo programa en ella.
- Se ve dominada por los defectos y carencias de su carácter, desarrollando hábitos y comportamientos que la alejan de sus metas.
- No controla la ira, la tristeza, la apatía, la envidia u otras emociones, lo cual retrasa su evolución personal.
- Se identifica con su cuerpo, al cual transfiere su identidad como persona. Por ende, le da gran importancia al aspecto físico, a la estética, a la ropa y, en casos extremos, tiende al culto al cuerpo.
- El ruido que todo lo anterior genera le impide escuchar la voz interna que yace en lo más profundo de su ser.
En resumen, cuando NO has trascendido tu ego, es éste quien toma el control junto a tu cuerpo, tu mente y las entidades externas que programan tu forma de ser y ver la vida. Esto, obviamente, te aleja de tus objetivos, retrasa tu crecimiento personal y te aparta de tu destino.

Si no trasciendes tu ego, es éste quién toma el control de ti
Pero esto no esto todo, la persona que NO ha trascendido su ego, además:
- Es alguien miedoso, inseguro y vulnerable que suele sentirse solo, frágil y desvalido.
- Tiene muchas limitaciones y carencias personales, que los demás utilizan para atacarla y dañarla. Además, son dichas carencias las que hacen que se lleve mal con otras personas; pues, cuando dos o más egos con limitaciones chocan, se producen conflictos.
- Vive desde la supervivencia, el miedo y la competitividad con las personas que la rodean. Por ende…
- Ve el mundo y la vida como una jungla en la que impera la ley del más fuerte y en la que, para salir adelante, hay que luchar, competir e incluso eliminar a los rivales que se cruzan en su camino.
Signos de trascender el ego
Por otra parte, la persona que ha trascendido el ego, o que está en camino de trascender el ego:
- Utiliza su mente e intelecto, pero sin olvidarse de su alma, con lo cual la parte racional queda al servicio de la espiritual, y no al revés. De esta forma es capaz de deshacerse de pensamientos, reflexiones, ideas o prejuicios que la aparten de su camino.
- Conoce bien su carácter, lo cual le permite potenciar sus virtudes y canalizar constructivamente sus defectos para poder lograr sus metas.
- Controla a voluntad sus emociones; por ende, puede aferrarse a la alegría cuando necesita energía y entusiasmo o, si lo desea, es capaz de eliminar en instantes un enfado que podría perturbarla durante semanas.
- Ve su cuerpo como un medio de interacción entre lo mundano y lo espiritual. Por ello, en algunos casos, puede descuidar su aspecto físico y sus necesidades básicas. Sin embargo, en un estado de mayor consciencia, trata bien su cuerpo, escuchándolo y dándole lo que éste necesita para que se convierta en una herramienta óptima para desenvolverse en la realidad física donde habita. Entonces, sabe darse el descanso necesario, gestionar las pasiones con equilibrio y romper con los estados que le llevan al estancamiento.
- Está en contacto permanente con su voz interna, que guía sus pasos en todo momento; aportándole un estado consistente de calma, paz y equilibrio que le permite recuperar su camino cuando se desvía de él.
En definitiva, cuando has trascendido tu ego, tu cuerpo se convierte en un servidor, tu mente en una aliada, y tus emociones en mansos corderitos fáciles de controlar. En ese punto, es tu Esencia quien toma el control, acelerando tu crecimiento personal, acercándote a tus objetivos y ayudándote a cumplir tu destino.

Pero esto no esto todo, la persona que ha trascendido su ego, además:
- Es alguien valiente y sin miedo que jamás se siente solo, frágil o desvalido; porque sabe que siempre está acompañado por una fuerza infinita que proviene de su interior.
- Es invulnerable y va de frente; porque sabe que nada de lo que muestre puede dañarla y, por tanto, no tiene nada que ocultar.
- Se lleva bien con los demás, porque ya no existe la posibilidad de que el ego de otra persona choque con el suyo. Entonces, desaparecen las discusiones, las luchas de poder, las relaciones de dominación y sumisión o la posibilidad de sentirse vejada o despreciada. Ya nada ni nadie puede ofenderla, acosarla, provocarla o agredirla.
- Está en conexión permanente con el amor incondicional o universal, la materia prima del universo, que yace en lo más profundo de su ser. Por ese motivo, todo cuanto hace, dice, piensa o siente está impregnado de esa parte de sí
- Ve al prójimo como parte de un todo del que también forma parte. Por tanto, comprende y conecta con las personas como si fueran una extensión de sí misma. Y desde ese estado, sólo existe paz y amor. Nada más.
#####
Estos son, para mí, los signos fundamentales que indican que estás en el buen camino para trascender tu ego.
Trascender el ego es un concepto muy espiritual que, como deducirás, no es fácil de implementar en tu vida cotidiana.
En realidad, muy pocas personas lo logran, pues todos tendemos a identificarnos con un ego, utilizándolo para bien o para mal con el objetivo de relacionarnos con el mundo y las personas que nos rodean. Es algo natural y muy humano.
No obstante, el esfuerzo por conseguirlo nos hace superar muchos límites, amplia nuestras miras y, como dije al principia, impulsa nuestro desarrollo personal y espiritual a otro nivel.
Por tanto, no puedo más que invitarte a que intentes trascender tu ego, día a día, sin prisa pero sin pausa.
¿Te atreves?
Y ahora, es tu turno para que puedas darnos tu opinión al respecto.
¿Qué te ha parecido este artículo?
¿Estás de acuerdo con los síntomas que indican que están en camino de trascender tu ego? ¿Añadirías algo más?
Quedo a la espera de tus comentarios.
Será un placer leerte.
#####
Nota final: este artículo es parte de mi libro, Secretos de un Maestro Ascendido

Hola Ubay,
Espero que estés bien 👍,
El carácter, no es nuestra ESENCIA, es la manifestación mental, imitada o adquirida, EGO,CUANDO,se está desconectado de la esencia ESPÍRITU,
Desde el EGO,y sin esencia la persona,se vuelve fea y oscura, claro, hablando siempre desde el alma,espíritu,,
Dicha persona se va consumiendo,: estrés, ansiedad, drogas ,pastillas,,,,
No hay crecimiento,
No hay equilibrio,
Simplemente aprender entender, a ésas personas,
Muy importante,,,!!!
Un cordial saludo, 🙂🙃🫠
Desde zaragoza,
Así es Toñi, gracias por pasarte a comentar. Un fuerte abrazo