
En este artículo te hablaré sobre los gases nobles.
Te explicaré –desde una óptica filosófica– qué son los gases nobles, y por qué algunas personas son como ellos.
También descubrirás si tú formas parte de este selecto grupo.
¿Te apetece saberlo? Pues vamos allá.
¿Qué son los gases nobles?
Llevábamos varias clases estudiando la tabla periódica de los elementos químicos.
Te hablo de mi época de estudiante de secundaria, hace ya unos cuantos (o muchos) años.

La tabla periódica de los elementos químicos, incluyendo los gases nobles. Vector por Humdan, vía Shutterstock
De entre todos los elementos químicos que estudiamos, me di cuenta de que algunos eran diferentes.
En el mundo de los átomos –al igual que sucede con las personas– los hay que son especiales.
Se trata de los gases nobles.
Los gases nobles son elementos químicos o átomos que no necesitan relacionarse con ningún otro elemento; puesto que, por sí solos, ya tienen una configuración electrónica estable.
Por ese motivo, los gases nobles no se combinan con ningún otro elemento para generar moléculas más grandes y complejas, sino que vagan en solitario por el universo sin necesidad de nada ni de nadie.
Se bastan y se sobran consigo mismos.
Los gases nobles como el helio, el neón o el argón son átomos autosuficientes. Son, por decirlo de alguna forma, elementos que han llegado a la completud o, si quieres, a la iluminación por su propio pie.
Los gases nobles son como ciertas personas
Cuando el profesor nos explicó las propiedades de los gases nobles, pensé que eran como los ascetas de la tabla periódica.

Los gases nobles son como ciertas personas. Foto por Teodor Lazarev, vía Shutterstock
Los vi como los verdaderos líderes espirituales de los elementos químicos, pues sirven de ejemplo para los demás.
Y es que, el resto se pasa la vida intentando tener la misma configuración electrónica estable que ellos; pero, para lograrlo, necesitan experimentar y crear continuamente reacciones químicas con otros elementos. Sin embargo, los gases nobles lo logran en solitario y sin la ayuda de nadie.
En el caso de las personas sucede exactamente lo mismo.
Existen personas que, por sí solas, son tremendamente inestables y que, para compensar esa inestabilidad, necesitan imperiosamente relacionarse en pareja y/o en grupos para suplir sus necesidades de compañía, afecto o amor, entre otras cosas.
Otras personas, sin embargo, no necesitan relacionarse tanto con los demás; ya que, por sí solas, son capaces de obtener cierta estabilidad y sentirse completas, con lo cual son más selectivas a la hora de establecer nuevas relaciones.
Finalmente, hay personas que son tremendamente independientes; tanto, que llegan a amar la soledad más que ninguna otra cosa.
Estas personas, a pesar de que puedan disfrutar relacionándose con los demás, prefieren estar solas y, en muchos casos, deciden voluntariamente no tener amistades, pareja o hijos.
Se trata de personas que logran sentirse completas por sí mismas; y, en lugar de buscar las respuestas, la plenitud y la felicidad a través de la relación con los otros, lo hacen a través de sí mismas.
Es por ello que, frecuentemente, suelen pasar muchas horas dedicadas a tareas de introspección, meditación, estudio, escritura o contemplación, pues saben que las respuestas están también dentro de sí.
Habitualmente, estas personas también suelen:
- Dedicarse a ayudar, guiar o sanar a sus semejantes.
- Tener vidas ordenadas, humildes; y apartarse de la opulencia, los vicios o las drogas.
- Llevar un estilo de vida atípico, como el misionero que se mueve de un proyecto humanitario a otro, el aventurero que pasa su vida viajando de país en país, o el monje de clausura que dedica su vida a la oración.
A estas personas suele llamárselas ascetas, bohemios, místicos, ermitaños, peregrinos, iluminados, gurús o eruditos, entre muchas otras cosas.
En el fondo, se trata de los gases nobles de la tabla periódica; pero manifestados, en este caso, en personas de carne y hueso.
¿Y tú, eres un gas noble?

¿Eres tú como los gases nobles? Foto por Kiseley Andrey Valerevich, vía Shutterstock
Ahora que ya sabes qué es y cómo una persona puede parecerse a un gas noble, cuéntanos.
¿Conoces a alguien que coincida con esta descripción?
¿Eres tú uno de ellos? ¿Tienes muchos momentos de “gas noble” o, por el contrario, necesitas interactuar continuamente con otras personas para poder sentirte bien?
Cuéntanoslo en los comentarios.
Será un placer leerte.
P.D. : foto de portada por Kiseley Andrey Valerevich, vía Shutterstock
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Nota final: este artículo es parte de mi libro, Las Reglas del Juego

Hola ubay ,acabo de leer tú articulo, Sí,la verdad, estoy muy impresionada!!!!!
Sólo, añadiría en mi vocabulario, qué estamos de paso en éste mundo 🌎,
Hemos venido a cumplir, nuestra misión,,,ESPÍRITU,
Cómo bien dices, la respuesta, la llevamos dentro de nuestro interior,
Y en cada momento, tendremos la respuesta adecuada, por medio de la intuición sagrada,,,y por sucesos continuamente, que viviremos,,,En el día a día,
Y sobre todo, disfrutar 😉 de nuestro día a día, AQUÍ Y AHORA,
De lo contrario, perdemos un tiempo muy valioso dentro de nuestra existencia, cómo seres humanos que somos, ante todo,,,,
Aprender en esta vida terrenal,,,,
Mas o menos ,
Sobre todo, Ubay, cuidate mucho,
Un fuerte abrazo 🤗
Buenas Toñi, gracias por tu comentario y por compartir estas ideas con todos los lectores. Un fuerte abrazo.
Hola Ubay!
Es posible que atravesamos periodos como gas noble, compaginados con otros en los que necesitemos de nuestro projimo para sentirnos completos?
Por lo menos, ese es mi caso.
No creo que exista en la naturaleza humana ese estado «puro» como gas noble. Incluso en aquellos seres introspectivos absolutamente, en los lobos solitarios, siempre existe una necesidad de contacto para terminar de realizarnos.
Te leo, gran maestro ascendido🥰😘
Hola Nereida, estoy de acuerdo con lo que comentas.
Lo importante, a fin de cuentas, es conocer la Esencia de cada cuál y estar en paz con nosotros mismos, seamos personas solitarias e independientes, o bien más gregarias y necesitados de compañía; lo cuál es más propio del ser humano, que es un ser social por naturaleza.
Cualquier opción es válida si está verdaderamente alineada con tu verdadero ser. De lo contrario, es cuando empiezan las crisis existenciales que sufrimos.
Personalmente, mi Esencia es más bien introspectiva y solitaria, aunque en estos momentos estoy pasando por un maravilloso período de apertura social, que es lo que me está haciendo más feliz en la actualidad. Pero, como bien sabes, en la vida todo son ciclos, y es de sabios saber navegar dentro de cada uno de ellos en función de lo nos pide el momento. Pero, sobre este tema ya escribí algún que otro artículo, te dejo el link por si te apetece leerlo: https://viajealaesencia.com/como-sobrellevar-los-ciclos-de-vida/
Un fuerte abrazo y gracias por pasarte por aquí y dejarnos tus reflexiones.