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Qué ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik. Guía de viaje y consejos para una ruta épica

29 octubre, 2026 By Ubay Serra Sánchez Deja un comentario

Qué ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik

Qué ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik. Portada

 

La zona de los Balcanes es un recodo europeo (o casi europeo) que todavía hoy en día sigue siendo bastante desconocido por muchos viajeros.

Sin embargo, la riqueza de sus tierras es más que notable.

En pocos kilómetro puedes encontrarte con playas paradisíaca, cascadas alucinantes, profundos cañones, rica gastronomía, diversidad cultural e idiomática, e incluso una historia compleja e incluso sangrienta que vale la pena recordar.

Anteriormente, había tenido la oportunidad de ver Croacia, especialmente la zona de Split y alrededores.

Pero en esta ocasión quise profundizar más y hacer una verdadera ruta por varios países de la región.

Mi elección fue Albania, el país más aislado y desconocido de todos, Montenegro y, finalmente, la ciudad de Dubrovnik, una maravillosa ciudad croata que, en mi último viaje balcánico, me quedé con ganas de visitar.

Así pues, en el artículo de hoy, voy a mostrarte qué ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik.

Pero tambien encontrarás una guía práctica para saber qué hacer, qué problemas vas a encontrar y cómo preparar tu proxima escapada si algún día te aventuras a visitar estos países. Incluso te contaré algunas anécedotas personales.

Por tanto, prepárate; porque va a ser intenso, divertido y estimulante… Tanto, que probablemente logre motivarte para que hagas las maletas y viajes. O, por lo menos, saciaré tu curiosidad viajera.

Sin más dilación, te dejo con el contenido, así que… ¡Disfruta!

Contents

  • 1. Consejos para viajar a Albania, Montenegro y Dubrovnik
    • 1.1.  Vuelos y formas de llegar a Albania, Montenegroy Dubrovnik
    • 1.2.  Mejor época para viajar a Albania, Montenegro y Dubrovnik
    • 1.3.  Visados, vacunaciones y requisitos de entrada
    • 1.4.  Seguro de viaje
    • 1.5.  El día de tu llegada: cambiar dinero, tarjeta SIM, llegar a tu alojamiento
    • 1.6.  Trasportes y conducción en Albania, Montenegro y Dubrovnik
    • 1.7.  ¿Cuánto cuesta viajar a Albania, Montegro y Dubrovnik?
    • 1.8.  Otras informaciones de interés antes de viajar Albania, Montenegro y Dubrovnik
  • 2. ¿Qué ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik? Mi itinerario de viaje de 13 días
    • 2.1. Mi itinerario de viaje en Albania (¿Qué ver en Albania?)
      • 1. Llegada y noche en Tirana (Día 1)
      • 2. De Tirana a Berat y tubing/rafting por el cañón de Osumi (Día 2)
      • 4. Ruinas de Butrinto, Kayak en Ksamil y visita al Blue Eye de Sarandë (Día 4)
      • 5. De Ksamil a Vlorë pasando por la riviera albanesa (Día 5)
      • 6. Vlorë, tour fallido por la península de Karaburun y conducción hasta Shkodër (Día 6)
      • 7. De Shkodër al Blue Eye de Theth (Alpesa albaneses) (Día 7)
      • 8. De Shkodër visitamos los fiordos del lago Koman, regreso a Shkodër y hacia Montenegro tras despedirme (Día 8)
    • 2.2. Mi itinerario de viaje en Montenegro (¿Qué ver en Montenegro?)
      • 9. Budva-Bahía de Kotor-Budva (Día 9)
      • 10. Budva y alrededores en barco (Día 10)
    • 2.3. Mi itinerario de viaje en Dubrovnik (¿Qué ver en Dubrovnik?)
      • 11. Budva-Dubrovnik (Día 11)
      • 12. Dubrovnik (Día 12)
      • 13. Dubrovnik-Barcelona (Día 13). Odisea de regreso
  • 3. Los 13 Mejores lugares y experiencias que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik
    • 3.1. Hacer tubing/rafting por el cañón de Osumi (Albania)
    • 3.2. Bañarse en las termas de Banjat y Benjës (Albania)
    • 3.3. Kayak por las islas de Ksamil (Albania)
    • 3.4. Visitar el Blue Eye de Sarandë (Albania)
    • 3.5. Caminar a pie hasta la playa de Gjipes, en la riviera albanesa. De lo mejor que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik
    • 3.6. Ir al Blue Eye de Theth (Albania)
    • 3.7. Experimentar la fraternidad y empatía de otros viajeros (y gente del país) tras la pérdida de tus pertenencias (Albania)
    • 3.8. Boat tour por la Bahía de Kotor (Montenegro)
    • 3.9. Subir a la fortaleza de Kotor (Montenegro)
    • 3.10. Disfrutar en barco de Budva y sus alrededores (Sveti Stefan, Sveti Nikola…) (Montenegro)
    • 3.11. Subir a pie hasta lo alto del teleférico de Dubrovnik
    • 3.12. Recorrer las murallas de la ciudad de Dubrovnik
    • 3.13. Visitar la isla de Lokrum (Dubrovnik)
  • 4. Mapa de los lugares y experiencias que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik explicados en este artículo
  • 5. Algunas curiosidades y anécdotas sobre Albania, Montenegro y Dubrovnik

1. Consejos para viajar a Albania, Montenegro y Dubrovnik

1.1.  Vuelos y formas de llegar a Albania, Montenegroy Dubrovnik

Este punto es muy genérico, ya que la respuesta dependerá de tu punto de partida.

Tomando en cuenta a España como punto de referencia, las opciones son varias.

-Desde Barcelona o Madrid hasta Tirana, actualmente, existen vuelos directos a buen precio. Problema resuelto. Tanto de ida como vuelta.

-Desde Dubrovnik hasta Barcelona, por ejemplo, también existen vuelos directos a buen precio. Tanto de ida como de vuelta. Y fue precisamente esta combinación la que elegí. Barcelona-Tirana. Dubrovnik-Barcelona.

–Entre medio, queda Montengro, a la que se puede acceder fácilmente en autobús, por consiguiente, es el país intermedio ideal para hacer una ruta etre Albania y Croacia.

1.2.  Mejor época para viajar a Albania, Montenegro y Dubrovnik

Estos países son naciones mediterráneas, con un clima relativamente templado y benigno.

Eso sí, durante el invierno refresca y, por tanto, no vas a poder disfrutar del sol y la playa, un gran atractivo para los amantes de la preciosa costa adriática y jónica. Y luego, en verano, vas a sufrir de calor y de hordas de turistas pasando allí sus vacaciones.

Así pues, las mejores épocas para viajar son:

  • Primavera: finales de abril y mayo son meses de sol, calorcito, buen tiempo y menos turismo.
  • Otoño: septiembre y octubre, también tienen sol, calorcito y buen tiempo. El turismo ha bajado y los precios fuera de temporada son menores.

1.3.  Visados, vacunaciones y requisitos de entrada

En los casos de Albania, Montenegro y Croacia, si eres español o perteneces a la unión europea, no necesitas ningún tipo de visado.

Te vale con tu DNI. Eso sí, si vas a pasar de un país a otro, te pedirán el pasaporte, así que no olvides este preciado documento. Y, por supuesto, que tenga una validez mínima de 6 meses.

Si no eres de Europa, consulta si requieres o no una visa, pues las condiciones suelen cambiar con frecuencia.

1.4.  Seguro de viaje

Siempre es conveniente llevar un seguro de viaje, por si hay algún problema de salud, algún accidente, algún robo a algún imprevisto.

Como, siempre te recomiendo algunas de las opciones de mi seguro de confianza, que es IATI. Clica aquí para obtener tu descuento.

1.5.  El día de tu llegada: cambiar dinero, tarjeta SIM, llegar a tu alojamiento

Como siempre, el día crítico es el día de tu llegada.

Llegas, estás confuso… y necesitas dinero y conexión para estar operativo.

En cuanto al dinero:

  • En Albania se usa mucho el efectivo. Pero se suelen aceptar euros. Incluso, te devuelven cambio en euros aunque pagues en ALL (leks). Lo ideal es ir com euros de reserva (unos 200 para una semana) y llevar alguna tarjeta con bajas comisiones, como Revolut.
  • En Albania, una vez en el aeropuerto, hay varios cajeros (en las zonas turísticas suele haber bastantes cajeros), sacas unos ALL (leks) y listo. También existen casas de cambio en las ciudades donde cambiar Euros a ALL (leks).
  • En Montenegro y Croacia la moneda oficial es el Euro, así que tienes menos problema. De nuevo, lo mejor es llevar algo de euros en efectivo como reserva y tener una tarjeta que te permita sacar dinero con bajas comisiones, como Revolut.

En cuanto a la conexión:

  • Albania y Montenegro no entran dentro de la red de roaming europeo, así que debes tener una tarjeta SIM.

–Opción 1: te descargas una eSim antes del viaje, la activas antes de volar y listo. Yo usé Revolut (que es bastante económica) y tuve suficiente con 6Gb para 10 días. Eso sí, controla bien el gasto, salvo si optas por datos ilimitados. Ten en cuenta que con las eSim no puedes realizar llamadas (salvo por Whatsapp si el teléfono al que quieres llamar también tiene Whatsapp).

–Opción 2: tanto en Albania como Montenegro, vi tiendas de telefonía donde vendían SIMs físicas con muchos gigas y llamadas ilimitadas incluídas, por unos 15 euros. Puedes contratar 1Gb en tu eSim y luego buscar al día siguiente una SIM física barata.

  • En Dubrovnik (Croacia), tienes roaming europeo incluido así que puedes conectar tus datos y recibir y realizar llamadas sin problema. Si vienes de fuera de Europa, mismos consejos que para Albania y Montenegro.

1.6.  Trasportes y conducción en Albania, Montenegro y Dubrovnik

En Albania, alquilar un coche es la forma ideal de descubrir el país. Es un país pequeño con muchos rincones, tanto de playa como de campo y montaña.

Por tanto, la libertad que te ofrece un coche es inigualable. Es más, el alquiler no es caro y, si encuentras una compañía local que no pida tarjeta ni ponga muchas pegas, mucho mejor.

Nosotros pagamos por 9 días, unos 150 euros en rentfromlocals.com. Por supuesto, no te fíes de los precios, porque el nivel de vida cambia rápidamente.

Y es más, los albaneses conducen aceptablemente bien, no como en Grecia, donde me parecieron mucho más locos y temerarios.

Para moverme por Montenegro y Dubrovnik utilicé el transporte público (bus), pues los lugares que visité eran bastante turísticos y costeros, y están muy bien comunicados.

Una buena opción para moverse desde Budva hasta Dubrovnik es el barco. Yo fui en bus porque era octubre y el 30 de septiembre se terminaba la temporada turística y, con ella, la operatividad de este servicio.

En el puerto de Budva me comentaron que el trayecto Budva-Dubrovnik costaba 75 euros ida y vuelta (60 sólo ida). No obstante, el mismo trayecto en bus sólo costaba 32 euros la ida. Lo bueno del barco es que es más rápido (sólo dos horas), las vistas son increíbles y te saltas el control de aduana. En Bus es más económico, pero el trayecto fueron 6 horas porque en la aduana se tarda muchísimo tiempo.

1.7.  ¿Cuánto cuesta viajar a Albania, Montegro y Dubrovnik?

Albania:

  • Siempre oí que Albania era un país barato, pero cuando yo fui no me lo pareció tanto.
  • La gasolina estaba a más de 2 euros el litro y los precios eran similares a España. Eso sí, se podía encontrar sitios caseros baratos para comer por 10-12 euros por persona y los alojamientos pueden ser también económicos (15-20 euros por noche y persona con desayuno incluido) para habitaciones dobles.
  • En general, calculo que el nivel de vida era aproximadamente el 80% del de España. Calcula un presupuesto diario de unos 60 euros al día en comida y alojamiento sin contar actividades.

Montenegro:

  • En Montenegro, los precios se encarecen. Comer por menos de 15 euros o tener una habitación doble por menos de 30-35 es complicado. El nivel de vida era aproximadamente el 90-95% del de España. Calcula unos 80 euros al día en comida y alojamiento sin contar actividades.

Dubrovnik:

  • Sin duda, el lugar más caro de todos. Todo es escadalosamente caro.
  • Un café o un refresco te salen por 3 o 3,5 euros. Comer por menos de 20 es difícil a menos que vayas a un fast-food, y un alojamiento por menos de 80 euros por noche en habitación doble es difícil si no te alejas mucho del centro.
  • Calculo un 120% respecto al nivel de nivel de vida de España. Calcula como 100 euros al día o más sin contar actividades.

1.8.  Otras informaciones de interés antes de viajar Albania, Montenegro y Dubrovnik

  • Internet: Suele haber conexión decente en todos los hoteles, hostales, Airbnb e incluso restaurantes.
  • Adaptador de corriente: No necesitas si vienes de Europa. Clavija tipo C y tipo F.
  • Comunicación:

-El albano es una lengua muy especial, y el nivel de inglés no es para tirar cohetes. Por suerte, en zonas turísticas, te defiendes con el inglés.

-El montenegrino y el croata, como lenguas eslavas, también son complicadas; pero, de nuevo, con el inglés te defenderás en zonas turísticas.

-En casos de emergencia, con Google traslator puedes entenderte en cualquier idioma. Con Internet/datos disponibles (o bajándote antes los idiomas correspondientes en tu móvil), puedes hacer traducción simultánea.

  • Lleva escarpines, pues irás bastante a playas, que son de piedritas o de rocas. Así que, no te los olvides.
  • …

2. ¿Qué ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik? Mi itinerario de viaje de 13 días

2.1. Mi itinerario de viaje en Albania (¿Qué ver en Albania?)

1. Llegada y noche en Tirana (Día 1)

Día de viaje y transporte.

Salida de Gran Canaria a las 10:00 a.m. hasta Barcelona, llegada a las 14:00h.

Espera en Barcelona y vuelo de Barcelona a Tirana a las 22:20, con llegada a Tirana a las 00:50.

Me reuno con 3 amigos que llegaban a la misma hora desde Madrid y nos hospedamos en el Hotel Verzaci, a 5 minutos a pie desde el aeropuerto.

2. De Tirana a Berat y tubing/rafting por el cañón de Osumi (Día 2)

Tras el desayuno, quedamos a las 10:00 de la mañana con el propietario del coche de alquiler (sí, alquilamos con una web que pone en contacto a viajeros con gente local que alquila su coche).

Desde Tirana condujimos 180 kilómetros hasta el cañón de Osumi, pasando por Berat.

El objetivo era llegar a una empresa de deportes de aventura para hacer tubing/rafting por el cañón de Osumi. Llegamos cerca de las 14:30h, justo a la hora indicada, así que tuvimos que apretar el acelerador por las pistas de montaña para llegar a tiempo.

La actividad de tubing/rafting duró unas 3h y 30 minutos, y consistió con bajar por el cañón de Osumi equipados con un donut inflable que hacía de embarcación.

Berat. Albania

El pueblo de Berat es realmente bello

Tras desayunar, nos espera un largo día…

La primera fase fue recorrer en coche 205 kilómetros desde Berat hasta las termas de Banjat e Benjës. El trayecto nos llevó 4h y 30 minutos.

Allí pasamos un par de horas en las termas, a las que se accede tras una breve caminata y pasar por un empinado puente Otomano. Ésta fue, para mí, la actividad estrella del día, así que te lo cuento en detalle en el apartado de mejores actividades que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik.

Tras disfrutar como enanos en las termas de Banjat e Benjës fuimos a comer cerca a un humilde pero riquísimo restaurante local especializados en carne a la brasa. El local se llama Bar Tradicional River Vjosa. Por muy poco te hinchas de carne con vistas al río Vjosa.

A las 17:00 horas tomamos rumbo a Gjirokastër. Unos 65 kilómetros y algo más de una hora y media de trayecto.

Llegamos a las 18:45, cuando estaba estaba anocheciendo. Tuvimos tiempo de pasearnos por el Old Bazaar (las callejuelas empedradas del centro repletas de vida, tiendas y restaurantes) y de acercarnos al castillo. También fuimos al Obelisco, desde donde hay bonitas vistas a dicho castillo.

Tanto el castillo como el famoso túnel de la guerra fría estaban cerrados.

Finalmente, volvimos a tomar el coche y nos dirigimos a Ksamil. 64 kilómetros más y casi 90 minutos de trayecto.

Llegamos a Ksamil rendidos a nuestro hotel.

4. Ruinas de Butrinto, Kayak en Ksamil y visita al Blue Eye de Sarandë (Día 4)

Empezamos el día visitando el Museo Arqueológico de Butrinto. En un par de horitas está visto (1000 ALL). De 9:30 a 11:30h. Interesante, aunque prescindible.

El dia estaba nublado y había previsión de lluvia. Aun y así no desistimos de nuestro plan, así que nos dirigimos a una de las playas de Ksamil y alquilamos unas tablas de paddle surf y empezamos a remar bajo la lluvia (1000 ALL por persona y por 2 horas).

En un par de horas (12:30 a 14:30), recorrimos todas sus islas.

Kayak en Ksamil. Qué ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik

Kayak/paddle surf en Ksamil

Sin duda, ésta fue una de las actividades estrellas del día, con lo cual te la cuento con más detalle en el apartado de mejores actividades que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik.

Almorzamos en el restaurante Eros de Kasamil, donde nos obsequiaron con unas crêpes con Nutella gratis de postre. Nos dieron las 17h.

A pesar de que el día estaba un poco nublado aún, decidimos ir a Blue Eye de Sarandë, a casi una hora de trayecto, y aprovechar hasta el último rayo de luz.

Tuvimos alrededor de una hora (18 a 19h) para visitar Blue Eye y, de nuevo, fue una de las mejores actividades del viaje, así que te cuento los detalles en el apartado correspondiente.

De nuevo, regresamos a Ksamil, donde hicimos noche.

5. De Ksamil a Vlorë pasando por la riviera albanesa (Día 5)

Día de exploración costera. La idea es ir de Ksamil a Vlorë pasando por las playas más icónicas de la famosísima y bella riviera albanesa.

Salimos alrededor de las 7 de la mañana (antes de desayunar) a ver dos famosos lugares de Ksamil:

  1. La mítica mano de Ksamil, ubicada en la playa de Ksamil, justo donde se ubica el Bar Kuga Beach.
  2. El famoso columpio Poda Ksamil, ubicada en la bahía de Poda, no muy lejos de la mano de Ksamil.

La mano de Ksamil. Albania

La famosa mano de Ksamil

Hacerlo a primera hora fue un gran acierto, puesto que a lo largo del día, las colas para tomarse la foto pueden ser enormes (incluso dicen que tienes que consumir en el bar donde se ubica la mano si éste está abierto). A esa hora casi no había nadie.

Tras desayunar pasamos por distintas playas y lugares icónicos:

  1. 9:30h. Playa de Borsch. Una larga playa de pequeñas piedras y hamacas balinesas. Se entra por la entrada norte. La entrada sur es prácticamente impracticable. Le pongo un 4/10.
  2. 11:30h. Castillo de Puerto Palermo. Ubicado en una pequeña Península cuyos istmos conforman dos pequeñas playas. La entrada es de pago, y no la quisimos pagar. Un 5/10.
  3. 12h. Playa de Llamani. Aguas cristalinas turquesas, arena fina (algo extraño en Albania) y maravillosas camas balinesas en primera línea. Si fuera gratuita, sería un 7/10.

El problema: delante se ubica un local llamado Mumba que pretende cobrarte 10 euros por persona nada más poner los pies allí.

Dicen que es por usar sus camas balinesas, pero si les dices que llevas toalla y que no las usarás, te dicen que su parking (tienen dos espacios frente a la playa) valen 10 euros por persona. Pasamos sin pagar, hicimos unas fotos y nos fuimos para no buscar más problemas.

Tal vez el truco es no usar sus camas balinesas y aparcar fuera de sus dos zonas de parking.

  1. 12:30h. Playa de Himarë: Una gran playa urbana conformada por varias subplayas. El lugar ideal para comer algo rápido, comprar souvenirs y darse un chapuzón. Un 7/10. Pasamos ahí un buen rato y comimos algo.

Playa de Himarë. Qué ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik

Playa de Himarë, en la riviera albanesa

  1. 16:00h. Playa de Gjipes: para mí, la playa y la actividad estrella del día, y una de las mejores experiencias. Por consiguiente, te cuento los detalles en el apartado de mejores actividades que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik. Un 8/10. Eso sí, prepara las botas de trekking y, por lo menos, dos horas y media de tu tiempo.

Tras regresar de la playa de Gjipes, se hizo de noche y no tuvimos más tiempo para ver más playas. Serían las 19h.

De Gjipes fuimos directamente a Vlorë, a un restaurante local, y dimos el dia por cerrado tras hacer el check-in en nuestro hotel. El ágape fui inolvidable: costillas de cordero para 4 y un plato de marisco para 4 personas también.

6. Vlorë, tour fallido por la península de Karaburun y conducción hasta Shkodër (Día 6)

Desayunamos a las 8h de la mañana y nos apresuramos a llegar al puerto de Vlorë antes de las 9h.

Nuestro objetivo es lograr un tour en lancha (speedboat) que nos lleve a la península de Karaburún, a la isla de Sazan y a una famosa cueva (Blue Cave).

Nada más aparcar el coche cerca del puerto nos topamos con un tipo llamado Eddie que vende dichos tours. 35 euros por persona.

Vamos a tomar un café a un bar para pensarlo y, mientras tanto, preguntamos a los del bar y a los de una oficina cercana. Los del bar nos ofrecen tours privados, los de la oficina tienen plazas a 25 euros, pero a las 14h.

Finalmente, volvemos a ver a Eddie, que nos hace una rebaja a 30 euros por persona y, acto seguido, nos acompaña al puerto.

Salimos a las 11h del puerto en una lancha motora repleta de gente hasta los topes.

La primera parada es la península de Karaburún. Llegamos en media hora de navegación.

Una vez allí, nos dan 3 horas de tiempo libre para explorar el lugar, hasta las 14:30h. Nadie nos explica qué hay por hacer, así que los turistas salimos a pasear por la única carretera del lugar.

Lo único que hay por allí son pequeñas calas de piedritas donde tomar el sol; aunque, muchas de ellas, repletas de basura.

Mis compañeros acaban quedándose en una de ellas, mientras que yo sigo un poco más. La última cala a la que llegué era la de San Basilio (Shën Vasil). Bonita, pero repleta de basura. Además, unos tipos estaban trabajando en ella, robando arena con una pala y unos sacos.

Las tres horas pasaron y nos plantamos de vuelta al embarcadero, a las 14:30h.

Las próximas paradas eran la isla de Sazan y la cueva azul. Desgraciadamente el estado del mar había cambiado y había un fuerte oleaje. Tanto era así que la lancha que nos transportaba chocó contra el cemento del embarcadero y reventó parte del neumático.

Así pues, la actividad se suspendió, entramos todos como pudimos al barco y volvimos a Vlorë. Nos devolvieron la mitad del importe pagado en metálico.

De las 15h a las 17h estuvimos dándonos un festín en el pequeño pueblo de Fier, donde nos sirvieron una parrillada de carne variada con patatas fritas para 4 personas (12,5 euros por persona) y de ahí seguimos nuestro camino.

La última parte del día, como no, estuvimos conduciendo hasta Shkodër. 190 kilómetros más, que tardamos 3h 30 minutos en recorrer.

Llegamos a nuestro hotel en Shkodër a las 20:30h.

7. De Shkodër al Blue Eye de Theth (Alpesa albaneses) (Día 7)

Salimos a las 8h del hotel en Shkodër dirección Blue Eye de Theth. Hay unos 82 kilómetros de ruta, pero mayoritariamente de montaña, así que, sin paradas, se puede tardar unas 3h. Más con paradas.

Hacemos una parada en un bar de carretera y paramos en varios miradores que hay por el camino.

Llegamos al parking del Blue Eye de Theth a las 12:30h, pero debido a un problemón que tuve, dimos media vuelta (1 hora de trayecto) y regresar de nuevo (1 hora de trayecto más), así que, en realidad, llegamos a las 14:30h.

Te cuento la intrahistoria en el apartado de mejores actividades que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik (punto 3.7.); pues es, a la vez, de lo mejor y de lo peor que me ha pasado como viajero.

De camino a Blue Eye de Theth. Albania

El terrible suceso tuvo lugar justo después de esta fotografía

De 14:30h a 17h, lo pasamos recorriendo a pie el camino que lleve al famosísimo Blue Eye de Theth: preciosos paisajes durante el camino y, al final, el famoso Blue Eye, una maravillosa piscina/manantial de limpias aguas de color turquesa.

El agua es fría, pero pura y regeneradora. Además, el baño está permitido, y mucha gente salta desde las piedras de los alrededores. No me bañé porque mi cabeza estaba en otra cosa (lo comprenderás cuando leas mi intrahistoria, en el punto 3.7.).

De hecho, el Blue Eye de Theth fue también una de las actividades más destacadas del viaje, así que te la amplío en el apartado correspondiente.

A las 18h llegamos al pueblo de Theth, visitamos su iglesia y buscamos un restaurante donde hacer una merienda-cena.

De 18h a 21h conducimos de vuelta hasta Shkodër.

Obviamente, si tienes más tiempo, lo ideal es quedarte una o dos noches por la zona y recorrer alguno de los múltiples senderos que hay por esta bonita región del país.

En Shkodër voy a la policía a hacer una denuncia y vuelvo al hotel a las 23h.

8. De Shkodër visitamos los fiordos del lago Koman, regreso a Shkodër y hacia Montenegro tras despedirme (Día 8)

Salimos a las 6h horas de la mañana en coche hacia el pueblo de Koman. Llegamos alrededor de las 7:30h.

En Koman hay una presa que divide dos mitades: al norte, el río Drin; al sur, el lago Koman. Pues justo al norte de dicha presa se ubica el puerto donde tomamos el bote que nos permitiría recorrer el río Drin.

Turísticamente, se suele vender como los fiordos del Lago Koman; ya que, al construir la presa de Koman, todo el río Drin quedó inundado hacia el norte y, dadas las escarpadas montañas y rocas del valle, parece que esté rodeado de fiordos.

Dejamos el coche en un descampado, a 800 metros del puerto, propiedad de una familia, que te cobra 5 euros diarios. Los macarras del puerto te permiten aparcar al lado del barco por tarifas de 10-15 euros diarios.

Nuestro bote salió de Koman a las 8h y llegó a Fierze, el destino final, a las 12h. (20 euros por persona ida y vuelta)

En Fierze no hay nada que hacer, como máximo, puedes ir carretera arriba hasta otro puerto (10 minutos a pie) y volver, porque a las 13h, el barco hace el trayecto contrario.

A las 13h salimos de Fierze y llegamos a Koman a las 15:20h.

La actividad no tiene más aliciente que salir a la cubierta del barco y observar el río y las formaciones rocosas, tanto de ida como de vuelta.

Es una actividad bonita, pero puede hacerse pesada si no tienes una naturaleza contemplativa e introspectiva.

Fiodos del Lago Koman. Albania

Los impresionantes fiordos del Lago Koman

Lo ideal, com más tiempo de viaje, sería ir con el coche hasta Fierze (algunos botes, como el nuestro, lo permiten) y allí pasar una noche haciendo alguna ruta de senderismo por la Albania profunda.

De nuevo, tomamos el coche hasta Shkodër (15:20h hasta las 17h) y regresamos a nuestro hotel, puesto que tenía que ir a buscar un paquete allí (ver intrahistoria del punto 3.7.).

Aún tuvimos tiempo de hacer una merienda-cena en Shkodër y, de ahí, nos dirigimos al Hotel Rozafa, en Shkodër, que es donde salen los autobuses hacia Montenegro.

En este punto me despedí de mis tres compañeros de viaje. Ellos volvían esa noche a Tirana para regresar a España al día siguiente.

Yo seguí el viaje.

El siguiente tramo fue de las 19:50h hasta las 23:00 h, tiempo que tardó el autobús en llevarme a Budva, ya en Montenegro.

Por suerte, mi hotel (Apartamentos Baron) estaba a 500 metros de la estación de autobuses.

2.2. Mi itinerario de viaje en Montenegro (¿Qué ver en Montenegro?)

9. Budva-Bahía de Kotor-Budva (Día 9)

A las 8:30 tomo el autobús que me tiene que llevar de Budva a Kotor. 6 euros la ida y 40 minutos de trayecto.

Llegué a Kotor a las 9:30h y, desde el primer minuto, me di cuenta de que era un lugar distinto: Agua, una preciosa bahía, montañas, una encantadora ciudad medieval amurallada, un precioso fuerte y muchísio turismo.

Hasta las 12h del mediodía estuve desayunando y callejeando por la ciudad antigua amurallada: iglesias (San Nicolás, San Lucas, San Tryphon…), la plaza de Armas central, la torre del reloj… La gracia aquí es perderse y disfrutar del ambiente.

Kotor. Qué ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik

La preciosa ciudad amurallada de Kotor

A las 12h del mediodía me dirigí hasta el parque Slobode, lugar desde donde salía el tour que me permitiría explorar toda la Bahía en una lancha motora (pueblitos, iglesias, cuevas escondidas…). Sin duda, fue una de las actividades estrella del viaje, por ende, te cuento todos los detalles en el apartado de mejores actividades que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik.

El tour en lancha terminó a las 15h, la hora perfecta para hacer otra de las mejores actividades de todo el viaje (y no exagero): subir a la fortaleza de Kotor. Te cuento los intríngulis en el apartado correspondiente. Más o menos tardé un par de horas en subir y bajar (15h-17h). Ahí tomé las mejores fotos (de postal) de todo el viaje.

La guinda del pastel a un gran día fue la comida. A esas horas, hambriento, sólo aplicaba una opción: una merienda-cena en condiciones.

Afortunadamente, sabía que en Kotor existe un restaurante llamado BBQ Tanjga, ubicado entre la estación de autobuses y la bahía. El lugar es una locura para los amantes de la carne: pollo, cordero, ternera y, por supuesto, chuleta madurada y otras especialidades.

Al ir solo, opté por el plato más pequeño, carne mixta: 19 euros y 450 de carne, acompañado de ensalada y patatas fritas. Sinceramente, casi reviento… de placer.

A las 19h, autobús de vuelta hacia Kotor.

10. Budva y alrededores en barco (Día 10)

El día de hoy me lo había reservado para estar en Budva y disfrutar de todo lo que la ciudad ofrece. Así pues, salí sin prisas a las 9h para dirigirme a una de las playas cercanas a mi hotel.

Bajé hasta la zona que delimita las dos playas principales: playa eslovena y playa eslovaca, y desde ahí empecé a caminar hacia la ciudad amurallada, situada más al oeste.

Por el camino, encontré los típicos kioskos que venden excursiones de barco y empecé a preguntar para comparar precios e itinerarios. Finalmente, me animé a contratar una excursión de barco. Salía desde un embarcadero cercano a las 11h, duraba 3 horas y me costó 15 euros.

El tour incluía las visitas a Sveti Stefan por mar y dos paradas en Sveti Nikola, una en unas cuevas de su costa sureste y la otra en la playa de Hawaï, en la costa noroeste.

Por consiguiente, de 11 a 14h estuve en dicho boat tour, y acabó siendo una de las actividades estrellas del día y del viaje, con lo que te cuento todos los detalles en el apartado de mejores actividades que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik.

Tras volver al puerto y comer en un fast-food, fui caminando hasta el centro amurallado de Budva.

De 15 a 18h, tuve bastantes puntos que explorar y actividades por hacer en Budva:

  • Para comenzar, visitar la Campana de Budva, situada en la puerta de entrada a las murallas, que queda cerca de la marina.
  • Callejear por las calles empenderas del centro amurallado
  • Visitar las dos playas de la ciudad antigua: Pizana y Ricardova Glava, esta última pagada a las murallas, en la esquina suroeste. De ahí, seguí por la costa hasta…
  • Tomarme una fotografía con la estátua de bailarina (Dancirng Girl Statue)
  • Seguí un poco más hacia el oeste hasta las dos playas de Mogren (Mogren I y Mogren II)
  • Incluso (eso ya no lo hice), se puede seguir caminando hasta las ruinas de la Fortaleza de Mogren.

Dancing Girl of Budva. Estatua de la Bailarina de Budva

La estátua de la bailarina de Budva

Terminé mi tour por la ciudad de Budva alrededor de las 18h, momento en que fui al supermercado y compré algo de cenar.

También fui a la estación a comprar los billetes de autobús para Dubrovnik (32 euros) y volví al hotel a descansar.

2.3. Mi itinerario de viaje en Dubrovnik (¿Qué ver en Dubrovnik?)

11. Budva-Dubrovnik (Día 11)

El autobús de Budva hasta Dubrovnik salío a las 7:30 a.m., era el primero del día (32 euros).

Me las prometía felices, porque se suponía que era un trayecto de unas 2 horas + paso de aduana.

Lo que nunca imaginé es la inmensa cola que se formó en la aduana, y que dicha espera sería superior a 4 horas, lo cual me rompió un poco los planes.

Llegué a Dubrovnik a las 13:45h, tras 6h y 15 minutos de trayecto.

Dubrovnik

Llegando en autobús a la ciudad de Dubrovnik

El siguiente paso fue tomar un autobús a Pile, la parada más cerca de la ciudad amurallada, donde se encontraba mi apartamento, y seguir la ginkana que mi huésped me había organizado para encontrar las llaves a través de las pequeñas callejuelas medievales de la ciudad.

Al final, di con la puerta del apartamente, cuya ventana estaba entreabierta y, por ahí, pude coger las llaves, que estaban puestas por dentro.

Entré y, rápidamente, dehice mi mochila y me preparé para la actividad del día.

Serían las 15:30h cuando empecé la caminata de ascenso hasta la parte alta del teleférico, desde donde se difruta de preciosas vistas de la ciudad y, de paso, te ahorras los 30 euros que vale subir y bajar.

Además, fue una actividad para el recuerdo, así que te cuento todos los detalles en el apartado de mejores actividades que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik.

Debí llegar de vuelta al centro alrededor de las 18:30h, bastantes cansado.

El resto del día, lo pasé yendo a un supermercado que encontré, comprando algo de comida rápida y de vuelta al apartamento.

12. Dubrovnik (Día 12)

Empiezo el día  las 8h de la mañana.

De 8h a 9:30h, recorro las murallas de la ciudad empezando por la puerta de Pile. Fue de lo mejor del día, así que te cuento los detalles en el apartado de mejores actividades que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik.

De 9:30h a 11h, tras las murallas de la ciudad, me dedico a hacer una visita rápida a algunos lugares y museos incluídos con el Dubrovnik Pass (40 euros, que también incluyen las murallas. Ojo, si sólo vas a las murallas también te cobran 40 euros).

Nunca me han gustado mucho los museos, pues no se quedan jamás en mis recuerdos, pero debo amortizar el Dubrovnik Pass, asi que visito:

  • El fuerte Lovrijenac (15 euros si lo compras individualmente):

-De 9:30h a 10h.

-Imponente fuerte ubicado fuera de las murallas, en la zona suroeste.

-Tiene preciosas vistas de las murallas y de la ciudad desde otro ángulo

  • Museo Franciscano (8 euros si los compras individualmente):

-De 10h a 10:20h.

-Para mi gusto, bastante pobre.

  • El Palacio del rector (15 euros s lo compras individualmente):

-De 10:20h a 10:40h.

Vistas Dubrovnik desde fuerte de Lovrijenac. Qué ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik

Vistas de Dubrovnik desde el fuerte Lovrijenac

De 11h a 17h visité la isla de Lukram que, para mí, fue una experiencia todavía mejor que las murallas de Dubrovnik, especialmente si te gusta la naturaleza y la playa.

Te cuento los detalles en el apartado correspondiente.

Finalmente, al llegar de vuelta al puerto, paso el resto de la tarde yendo al supermercado, cenando algo y preparándome para mi último día.

13. Dubrovnik-Barcelona (Día 13). Odisea de regreso

Durante mi último día de viaje no había mucho más que hacer, pues mi vuelo desde Dubrovnik a Barcelona salía a las 10 de la mañana.

Sin embargo, el día me tenía reservadas algunas sorpresas.

Justo cuando embarqué en el avión, a causa de los enormes temporales de lluvia que estaban cayendo en Barcelona, mi segundo vuelo de conexión, que era el de Barcelona hasta Gran Canaria, parecía que se había cancelado.

La compañía me ofrecía un vuelo alternativo, pero ¡4 días más tarde!, y comprobé en su página web que no había vuelos disponibles hasta entonces.

Durante el vuelo, sin Internet, empecé, a cavilar cómo iba a organizarme si no podía volar antes. Aunque, por suerte, tengo familia a pocos kilómetros de Barcelona que hubiera podido hospedarme.

Al aterrizar, a las 12:20 del mediodía, salí del avión y empecé a caminar por la terminal mientras intentaba hablar con la compañía sin éxito (saturación de las líneas). En los paneles se confirmó la cancelación de mi vuelo a Gran Canaria, previsto para las 17:20h.

Cosas de la vida, pasé por una puerta de embarque que, casualmente, estaba a punto de iniciar el embarque a Gran Canaria, en el vuelo de las 13:30, un vuelo que había rechazado al inicio del viaje porque pensé que no tendría tiempo de llegar desde Dubrovnik.

Me acerqué a la puerta de embarque y se lo comenté al asistente, que me dijo que el vuelo estaba en overbooking, pero que esperara al final del embarque.

Empezó el embarque y se armó una cola de mil demonios. De todas formas, me puse allí como un pasejero más y, al llegar mi turno, le volví a exponer mi caso a otra chica. Me confirmó que sería imposible, que había overbooking, que había que hacer la gestión desde las oficinas y que lo veía muy difícil. Aun y así me quedé esperando.

Al finalizar el embarque había unas 10 personas esperando, dos parejas en mi misma situación, un chico de raza negra cuyo pasaje no era válido, una chica en stand-by, y un par de personas más.

Los dos asistentes pasaron lista de los pasajeros ausentes y ninguno estaba presente. Dijeron entre 8 y 10 nombres.

Acto seguido, la chica de antes, visiblemente estresada ante la inmediatez del vuelo, me pidió mi DNI y la tarjeta de embarque de m vuelo cancelado. Buena señal.

Empezó a teclear, hizo unas llamadas e intentó pasar mi DNI. El sistema lo rechazaba y un sonido que salía del mostrador la estaba irritando. Al final el DNI fue aceptado.

Cuando vi que salía una tarjeta de embarque me entró un subidón indescriptible. Fui el primero de los que estaba allí en ser admitido en aquel vuelo.

Sin quererlo ni beberlo, pasé de tener que esperar 4 días en Barcelona a llegar a destino 4 horas antes de lo estipulado inicialmente.

¡Los Dioses me habían sonreido una vez más!

3. Los 13 Mejores lugares y experiencias que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik

3.1. Hacer tubing/rafting por el cañón de Osumi (Albania)

Hacer tubing/rafting por el cañó de Osumi fue una de las mejores actividades que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik.

La actividad suele hacerse en algún punto (según la empresa que contrates) en el cañón de Osumi, a unos 40 kilómetro de Berat en dirección a las montañas.

Una vez allí, te equipan con chaleco salvavidas, casco y un donut inflable. Desde ahí, tomas un autobús hasta una zona de fácil acceso al río.

Acompañados de un monitor, los 9-10 asistentes nos dedicamos a flotar encima de un donut y fluir corriente abajo por el río Osumi. En ocasiones íbamos boca arriba, boca abajo o, simplemente, caminando si no había suficiente caudal.

Cañón de Osumi. Albania

Haciendo tubing/rafting por el cañón de Osumi

Lo bueno era que nuestra guía iba haciendo fotografías y videos y, al final de la actividad, nos dio todo material audiovisual para poderlo ver en casa. Nos lo pasó por Whatsapp, así que te puedes desentender de llevar ningún dispositivo contigo.

Por otra parte, asumo que, según la época del año, el río va más o menos lleno y, por tanto, el caudal determina si la actividad es más rápida, peligrosa y divertida o bien más lenta, segura y aburrida.

En nuestro caso, a finales de septiembre, no había mucha agua y fue algo muy tranquilo. Era, simplemente, como hacer barranquismo por un cañón pero flotando con un donut. Nuestra guía, nos iba siguiendo a pie sin problemas.

Aun y así, fue divertido y disfrutamos de paisajes espectaculares, desde los omnipresentes cañones hasta preciosas cascadas.

Hubo un momento, a mitad de la actividad en el que muchos de nosotros empezamos a tener frío (y eso que era septiembre, mes caluroso). Por suerte, nuestra monitora se sacó de la manga unos cafés calentitos con galletas que nos dio la vida. Pero, si eres friolero, puede que sufras.

La actividad duró unas tres horas, desde las 14:30 hasta las 17:30h, y la contratamos con Osumi Cañon Albania Adventure a través de GetyourGuide. Nos costó 38 euros por persona.

3.2. Bañarse en las termas de Banjat y Benjës (Albania)

En el camino de Berat a Gjirokastër, dos lugares bastante turísticos que, seguramente querraás visitar durante tu estancia en Albania, puedes ver las termas de Banjat y Benjës.

Antes de llegar a Gjirokaster viniendo de Berat, existe un desvío a la izquierda que te lleva a las termas, ubicadas en una zona rural preciosa rodeada de montañas y ríos.

Allí hay un parking público, donde puedes dejar tu coche. Los típicos individuos de “la calle” intentarán conbrarte por aparcar, aunque si hay alguna plaza un poco más apartada, puede que te dejen en paz.

Desde el parking, caminas unos 700 metros río arriba, siguiendo a la gente que se dirige a las termas.

Lo primero que verás en un puente otomano, fácilmente reconocible porque es estrecho, de piedra y con un pronunciado pendiente. Cruzarlo es obligatorio para ir a las termas. Y es muy fotogénico.

Una vez lo has atravesado vas a encontrar de forma muy seguida varias piscinitas que yacen a justo al lado del río y cuyas temperaturas son superagradables, de alrededor de 30 grados.

Termas de Banjat e Benjës. Albania

Las termas de Banjat y Banjës, vistas desde lo alto del puente otomano

No están calientes del todo, pero, una vez dentro se está mucho más a gusto que fuera y, posiblemente, no querrás salir en un buen rato.

Es el lugar ideal para darse varios chapuzones, comer algo que hayas comprado por ahí y resetear el alma antes de proseguir el viaje.

Es totalmente gratuito.

Pasamos allí un par de horas.

3.3. Kayak por las islas de Ksamil (Albania)

Hacer kayak por las islas de Ksamil, en el sur de Albania, es una actividad sencilla, barata y estimulante que te permitirá estar en contacto con la naturaleza.

Para hacerlo, nos dirigimos a la playa de Bora Bora Beach, donde hay varios puestos de alquiler de kayaks, tablas de paddle surf, motos de agua…

El día estaba gris, y se pronosticaba lluvia. Esto último y el hecho de que estábamos a finales de septiembre hizo que no hubiera nadie en las playas. Sin embargo, el mar estaba plano, y los puestos que había activos, ávidos por alquilar sus equipos.

Al final, decidimos alquilar unas tablas de paddle surf, porque el chico nos aseguro que eran versátiles y fáciles de usar. Si te apetece, te pones de pie y, si no, te sientas y lo utilizas como un kayak. Fue la elección correcta.

Nos cobró 1000 ALL (leks) por persona por 2 horas (unos 10 euros), algo más barato que el precio habitual.

Justo al salir, empezó a llover, pero no importaba, ¡qué mejor momento para disfrutar de la lluvia que estando en el mar! Encima, el agua estaba mucho más caliente que la temperatura ambiente, así que… ¡adelante!

Kayak en Ksamil. Qué hacer en Albania, Montenegro y Dubrovnik

Kayakeando bajo la lluvia en paddle surf en Ksamil

Empezamos el tour con la lluvia cayendo a todo trapo. Aun y así pudimos pasar por todas las islas cercanas a Ksamil, que son tres. La más lejana está divida en dos partes, unidas por una bonita playa, en la que no había nadie, y donde dejamos los kayaks un rato para hacer algo de esnórquel en el agua calentita.

En total, pasamos un par de horas remando, buceando y nadando antes de llegar al punto de inicio.

3.4. Visitar el Blue Eye de Sarandë (Albania)

Otra visita muy interesante es la del Blue Eye de Sarandë (no confundir con Blue Eye de Theth, que se encuentra en el norte del país).

Nosotros fuimos desde Ksamil en coche. Desde ahí, tienes unos 32 kilómetros y alrededor de una hora de trayecto.

El horario es amplio, pues abre aproximadamente de 7h de la mañana hasta las 7h de la tarde.

Para llegar, tienes que aparcar en el parking asignado y pagar 50 ALL (leks) simbólicos en efectivo (50 céntimos de euro) para acceder. Desde ahí tienes dos opciones.

  1. Opción a pie. Puedes recorrer a pie una pequeña carretera durante unos 15-20 minutos hasta la zona del Blue Eye.
  2. Opción tren. Puedes comprar la entrada para ir en una especie de tren turístico que te ahorra esa caminata. No recuerdo el precio, pues fuimos a pie.

Una vez allí, te encuentras con la zona de descanso, varios puentes y miradores que te permiten disfrutar del Blue Eye, que es el manantial que da vida al rio Bistricë.

Es un espectáculo asomarse a los miradores y ver cómo el agua brota a presión desde las profundidades de la montaña, generando un pequeño lago turquesa y, posteriormente, un río que empieza a fluir hacia el mar.

Blue Eye de Theth. Albania

El magnífico Blue Eye de Sarandë

El baño está prohibido, pero sí es posible alquilar unos kayaks y navegar por la zona con un guía. El precio de alrededor de 10 euros por persona, que reservamos pero no pudimos realizar por problemas logísticos, aunque creo que hubiera valido la pena.

Si sólo haces la visita (sin kayak), mejor ir a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde, para evitar las aglomeraciones. Si el día está soleado y el sol alto, los colores son más vívidos.

3.5. Caminar a pie hasta la playa de Gjipes, en la riviera albanesa. De lo mejor que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik

De todas las maravillosas playas de la riviera albanesa, la que más me impactó fue la de Gjipes.

¿Por qué? Porque, a diferencia de la mayoría de otras playas, ésta es la más salvaje y la menos concurrida. Además, para disfrutarla de verdad, hay que hacer una bonita caminata de alrededor de una hora por trayecto.

Es cierto que, para los más perezosos, existe un parking que desciende por el valle hasta apenas un kilómetro de la playa, pero a nivel del mar. No obstante, los verdaderos aventureros dejan el coche en lo alto de la carretera principal para hacer el descenso y ascenso correspondiente.

Apenas son 2 kilómetros de ida (30 minutos) y otros 2 kilómetros de vuelta (30 minutos), pero los paisajes valen la pena.

El trayecto bordea un profundo valle que, con sus frecuentes miradores, hará las delicias de los amantes de la fotografía y el postureno, alargando la caminata por dicho motivo.

Ir descendiendo con las vistas de una playa paradisíaca de fondo hace que la motivación vaya en aumento, especialmente cuando aprieta el calor de la caminata (y del tiempo, si hace calor).

Playa de Gjipes. Albania

Acercándonos a la paradisíaca playa de Gjipes

Una vez llegas abajo, te deleitarás con un merecido baño en aguas cristalinas y una arena más fina de lo que suele verse por estas costas.

Y, por supuesto, una vez te bañas y te das por satisfecho, sabes que, acto seguido, hay que volver por el mismo camino.

Nosotros empezamos el descenso a las 16h, disfrutamos 40 minutos de la playa y volvimos a subir, llegando de nuevo al parking antes de las 19h, justo cuando los últimos rayos de sol habían desaparecido y la Luna empezaba a asomar.

En cualquier caso, es una actividad espectacular para coronar como Dios manda las playas de la riviera albanesa.

3.6. Ir al Blue Eye de Theth (Albania)

El Blue Eye de Theth es de aquellos lugares que, ya de por sí, justifica el ir o no ir a un país; en este caso, Albania.

Para llegar al Blue Eye de Theth, suele partirse de Shkodër, una “gran ciudad” prácticamente fronteriza con Montenegro.

En nuestro caso, salimos a las 8h del hotel en Shkodër dirección Blue Eye de Theth. Hay unos 82 kilómetros de ruta, pero mayoritariamente de montaña, así que, sin paradas, se puede tardar unas 3h. Más si te paras.

En nuestro caso, hicimos una pausa en un bar de carretera y paramos en varios miradores que hay por el camino.

Finalmente, llegamos al parking del Blue Eye de Theth a las 12:30h, pero debido a un problemón que tuve (ver punto siguiente), tuvimos que dar media vuelta (1 hora de trayecto) y regresar de nuevo (1 hora de trayecto más), así que, en realidad, llegamos a las 14:30h.

Desde la zona de aparcamiento, hay un pequeño sendero de unos 2,5 kilómetros que penetra hacia el interior del valle. Ojo con este pequeño recorrido, pues los paisajes que desde allí llegan a vislumbrarse son realmente espectaculares (ver portada de este post).

En poco menos de una hora se llega a la zona del Blue Eye, con varias charcas de agua cristalina/turquesa; y una gran charca principal, de la que cae una refrescante cascadita.

Playa de Gjipes. Albania. Qué ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik

La charca principal de Blue Eye de Theth

A diferencia del Blue Eye de Sarandë, uno sí puede bañarse en el Blue Eye de Theth. Eso sí, prepárate para recibir el shock térmico de pasar de temperatura ambiente hasta unos 5ºC. Aun y así, muchos de los presentes se tiraban de las rocas que rodean dicho charco.

En mi caso, mi mente estaba preocupada en otro problema que te explicaré a continuación, así que me contenté con echar unas fotografías y subir a un pequeño mirador desde donde uno puede observar el charco principal desde las alturas.

Finalmente, se retoma el camino de vuelta. Alrededor de 1 hora de trayecto más y regresas al parking, donde hay varios restaurantes y bares donde puedes comer o tomarte algo.

Queda mencionar que el Blue Eye de Theth queda a unos 3 kilómetros del pequeño pueblo de Theth, donde también hay hostales, bares y restaurantes. Ah, y una preciosa iglesia rodeada de montañas.

Idealmente, Theth es un campo base ideal desde donde organizar varias excursiones o trekkings, como la del propio Blue Eye. Si hubiéramos tenido más tiempo, me hubiera gustado pasar una noche como mínimo ahí y explorar un poco más algún que otro sendero.

3.7. Experimentar la fraternidad y empatía de otros viajeros (y gente del país) tras la pérdida de tus pertenencias (Albania)

Como te contaba en el punto anterior tuve un problema grave de camino al Blue Eye de Theth; y que, potencialmente, hubiera podido echar por tierra el resto de mi viaje.

Ocurrió en medio del puerto de montaña entre Shkodër y el parking del Blue Eye de Theth, justo en un mirador situado a una hora de ruta, donde la belleza de los paisajes nos llevó a hacer una parada rápida.

Ese día llevaba mi riñonera, con todo. Es decir, carnet de identidad y de conducir, pasaporte; 4 tarjetas de débito, dinero en cash (300 euros y 100 euros en ALL (leks), llaves del apartamento, batería externa, auriculares wireless…

Obviamente, nunca suelo llevar todo encima, sólo lo que voy a usar ese día, como algo de cash, el carnet de conducir y la batería externa, por ejemplo. Es algo de 1ero de viajero.

Sin embargo, aquel día me relajé, me confié, y cometí el error de llevarlo todo conmigo.

Le tomé una instantánea a una compañera del viaje. Y, cuando le pedí que me tomara una foto a mí, me quité la riñonera un segundo, que dejé al lado de la carretera. De forma instantánea, me olvidé de la riñonera y, tras tomarme dicha foto, retomamos el viaje, dejando mis pertenencias abandonadas en el suelo.

Sólo me di cuenta del error una vez llegamos al parking del Blue Eye.

Al percatarme de mi negligencia, mis compañeros tuvieron la amabilidad de acompañarme con el coche hacia atrás, pues sabía exactamente dónde había sido, y volver a por mis pertenencias. 1 hora extra de trayecto. No había nada.

El pánico se apoderó de mí; pero para no estropearles más el día a mis colegas, decidimos volver al parking de Blue Eye y realizar la famosa excursión. No obstante, mi mente ya no estuvo presente en todo el día, por lo menos en cuanto al disfrute se refiere.

Mi cabeza estuvo analizando y haciendo todo lo posible para arreglar la situación:

  • Ir preguntado en los restaurantes del parking de Blue Eye si alguien había encontrado algo.
  • Llamar al 911 y hablar con la policía. Y luego estuve en contacto con ellos por Whatsapp durante todo el día; reportando qué había pasado, qué pertenencias estaban perdidas y dónde debía hacer la denuncia.
  • Llamar al consulado y pensar cuál era el siguiente paso; porque, al día siguiente, tenía previsto viajar a Montenegro y, evidentemente, sin documentos, tarjetas y cash sólo quedaba una opción realista: ir al consulado (Tirana), y expedir un salvoconducto tras hacer la denuncia pertinente y comprar un vuelo de regreso a España.

Terminamos el día cenando en Theth, donde un camarero estuvo ayudándome. Me enseñó una página de Facebook usada en Albania donde la gente reclama objetos perdidos, y estuvo hablando en mi nombre con la policía. La conclusión final. Ir a Shkodër a hacer la denuncia.

Llegamos a Shkodër rendidos, especialmente yo, pues mi cerebro, que no paraba de pensar en los próximos pasos, estaba consumiendo toda mi energía. Dejé a dos de mis compañeros en el hotel y me fui con otra compañera de viaje a la comisaría. Serían las 21h.

Ya en la comisaría de Shkoder y gracias al traductor de Google, nos entendimos con los oficiales, que no hablaban nada de inglés.

Tras pasar unos angustiosos minutos en los que una horda de policías entraba y salía del recinto sin hacernos mucho caso –pues llegamos justo en el momento del cambio de turno–, apareció un oficial que se encargaba de este tipo de asuntos. Y encima hablaba inglés.

Durante la hora siguiente, estuvimos haciendo una minuciosa denuncia, con la que podría ir a la embajada/consulado a pedir mi salvoconducto.

Cuando terminamos, me comentó que tuviera esperanza, que muchas veces se encontraban los objetos perdidos. El problema es que tampoco tenía demasiado tiempo.

Lleguamos al hotel muertos. Serían las 23h. Y, sin más que hacer, empecé a prepararme para ir a dormir asumiendo que a la mañana siguiente debería ir con mis compañeros a Tirana, que era su destino final. Yo, como ya dije, hubiera querido seguir el viaje a Montenegro.

Al final, cosas del destino, y justo antes de ir a dormir, recibí un Whatsapp de un número desconocido. Sería alrededor de medianoche.

Era una tal Catarina, y me decía que… ¡Habían encontrado mi riñonera!

El corazón me dio un vuelto, y la adrenalina empezó a reactivar mis energías.

La llamé y, acto seguido, estuvimos intercambiando mensajes y audios.

Al parecer, un turista peruano llamado Walter encontró mi riñonera. Y se sorprendió cuando vio que mi pasaporte tenía un protector de Perú. Cuando vio todo lo que había perdido, se preocupó casi tanto como yo.

Casualmente, en su hostal, en el centro de Theth, había una pareja de españoles, Catarina y su pareja, y se le ocurrió comentarles lo que había pasado. Al escucharlo, Catarina empezó a buscarme por las redes sociales, y enseguida dio con mi blog.

Ambos me escribieron, pero los emails tardaron en llegar y sólo los vi a la mañana siguiente. Por suerte, también dieron con mi número de teléfono.

No sé cuánto cuánto les agradecí su esfuerzo, su empatía y su sentido fratenal con otros viajeros, pues ambos recalcaron que entendían el daño que una pérdida así podía causar. Y, por ello, se pusieron manos a la obra para ayudarme.

Finalmente, Catarina me dijo que, al día siguiente, como iban a pasar por Shkodër, en su ruta de Theth a Gjirokastër, irían a mi hotel a entregarme la riñonera.

Aquello era mi salvación.

Me quedé tan relajado que dormí como un bebé y, al día siguiente, fui a la excursión prevista con mis compañeros (Shkodër—Lago Koman—Shkodër).

Cuando llegué a Shkodër y, tras hablar con Catarina y su pareja por videoconferencia cuando pasaron por nuestro hotel, fui a buscar mis pertenencias.

El recepcionista no sabía nada, pues la riñonera la había recibido un señor mayor que vigilaba por la mañana el hotel. Tras hacerme entender con dificultad, el chico llamó al señor para que viniera a darme la riñonera, pues la había guardado en el maletero de su coche.

El susodicho señor, al llegar, me dio la riñonera envuelta en un plástico.

Mi corazón se volvió a acelerar. ¡Cuánto había echado de menos aquella riñonera!, pues ahí guardaba toda mi vida… y el resto de mi viaje.

Mi cara al recuperar mis pertenencias

Abrí el paquete y…

¡Todo!

Estaba absolutamente todo: mis documento de identidad, mis tarjetas de débito, mi batería externa, mis auriculares inalámbricos, y mis 400 euros en metálico, con los que ya no contaba.

De nuevo, volví a llamar a Walter y Caterina para agradecerles su enorme gesto.

Aquel día recobré, como suele decirse, la fe en la humanidad. Y, por suerte, supe que todavía existe la empatía humana y la fraternidad entre viajeros.

Tanto Walter como Catarina y su pareja coincidimos en lo mismo: “Si no nos ayudamos entre viajeros, que sabemos de nuestra fragilidad y vulnerabilidad durante la ruta, ¿quién más va a hacerlo?”

Gracias que aún existen personas buenas en este mundo. 

3.8. Boat tour por la Bahía de Kotor (Montenegro)

A las 12h del mediodía me dirigí hasta el parque Slobode, lugar desde donde salía el tour que me permitiría explorar toda la Bahía Kotor en lancha motora.

Había contratado la actividad por Internet (45 euros) y, al llegar, le pregunté a la chica del “stand” cuánto valía a pie de calle. Respuesta: 45 euros, mismo precio, pero ya no había plazas.

El tour fue casi privado, pues éramos sólo 8, con la particularidad que 5 de ellos, una familia entera, se bajó en la primera parada, Perast, un bonito pueblo que no visitamos. Dejamos a la familia, y los recogimos a la vuelta, al final del tour.

Los tres turistas restantes, más el capitán y la asistente, seguimos nuestra periplo por la bahía de Kotor. Los paisajes del agua en calma, las montañas y los pueblitos a pie de la orilla, eran, por lo menos, relajantes para la vista.

La siguiente parada fue en un viejo búnker de submarinos de la guerra de Yugoslavia. Fue rápido, pero la historia detrás de aquel lugar era intensa. Incluso, en la actualidad, había dado que hablar, pues tuvo que cerrarse al público porque la gente realizaba rave parties allí.

Seguimos nuestra andadura hasta Blue Cave, ya fuera de la bahía. Se trata de una cueva de aguas límpidas, con dos entradas. Ahí es posible ir nadando, si eres buen nadador, o eso dijo el capitán. Creo que no se esperaba que yo estuviera tan chiflado.

Blue Cave, cerca de Kotor

Iniciando la entrada a Blue Cave, a nado

Me introduje por una de las entradas a pesar de la mala mar y las fuertes corrientes de la zona. Y, aunque no está permitido entrar en barco, muchas embarcaciones hacen caso omiso a la prohibición, así que tenía que ir con cuidado.

Cuando salí por la otra salida, el mar estaba aún más picado, y peligroso. Pero ya estaba a mitad de camino, así que decidí seguir adelante y rodear la cueva por fuera para llegar al punto de inicio. Sabía que era algo temerario, y que mi capitán se preocuparía, máxime cuando mi compañero había dado marcha atrás nada más entrar a la cueva.

Y sí, mi pensamiento fue correcto: a mi llegada, mi bote no estaba, habían ido por mi pasando por dentro de la cueva y tuve que ir a otro bote a la espera de que mi capitán regresara. Me echó una buena bronca, aunque luego me disculpé y la tensión bajó.

Ya de vuelta la punto de inicio faltaba la parada final, una pequeña isla donde yace la famosa Iglesia de Nuestra Señora de las Rocas. La entrada vale 5 euros, que se pagan en efectivo (si lo deseas) al inicio del tour. Sinceramente, no está mal, aunque… es una iglesia más, por lo menos en apariencia.

Su historia es interesante, pues fue creada en el siglo XV en una isla artificial que se bastió echando rocas al agua. El motivo, dos pescadores encontraron un icono de la Virgen sobre un pequeño peñasco cercano.

De ahí, pasamos por Perast a recoger a la familia de vuelta y regresamos a Kotor.

En total, fueron unas 3 horas, de 12:30 a 15:30h.

Era la hora perfecta para la siguiente actividad, que también fue excepcional…

3.9. Subir a la fortaleza de Kotor (Montenegro)

El tour en barco de la Bahía de Kotor terminó a las 15:30h. Fue la hora perfecta para subir a la fortaleza de Kotor.

Estuve dudando de si subir o no, puesto que la entrada vale la friolera de 15 euros. Mi recomendación: págalos, ya que ahí tuve las mejores vistas y fotos de postal de todo mi viaje.

Parace fácil, pero subir ahí arriba requiere subir 1350 escalones, 260 metros de desnivel positivo y caminar por un camino empedrado que, según los tramos, no está en el mejor estado posible.

La recompensa: como ya dije, tener las mejores vistas de la bahía de Kotor, y también hacer un paseo por la historia. No en vano, esta fortaleza se empezó a construir en el siglo VI durante el imperio bizantino, y fue ampliada posteriormente por venecianos y otros gobernates.

Gracias a esta fortaleza y sus murallas, se ejecutaron tareas de protección, amén de controlar estratégicamente la entrada a la bahía de Kotor.

Tardé alrededor de 1h en subir. Eso sí, con la calma y haciendo muchas fotos, videos y postureos varios.

Para bajar necesité otra hora.

Bahía de Kotor. Montenegro. Qué ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik

Posturenado en lo alto de la fortaleza de Kotor

3.10. Disfrutar en barco de Budva y sus alrededores (Sveti Stefan, Sveti Nikola…) (Montenegro)

Budva, Kotor y Dubrovnik se parecen mucho.

Son ciudades amuralladas con siglos de historia y están ubicadas en bellísimas zonas costeras. Por ese motivo, siempre hay alguna actividad acuática disponible.

En Budva, no me lo esperaba, pues había planificado hacer un día de caminata y playas.

Sin embargo, al empezar la jornada, me dirigí a la zona que delimita las dos playas principales: playa eslovena y playa eslovaca. Desde ahí, empecé a caminar hacia la ciudad amurallada, situada más al oeste.

Por el camino, encontré los típicos kioskos que venden excursiones de barco y empecé a preguntar para comparar precios e itinerarios. Finalmente, me animé a contratar una excursión de barco. Salía desde un embarcadero cercano, a las 11h. Duraba 3 horas y me costó 15 euros.

Es importante fijarse bien en los itinerarios. Los había de 10 euros que sólo duraban 45 minutos y hacían una sola parada. Otros, duraban alrededor de tres horas, costaban entre 15 y 20 euros, y hacían recorridos y paradas distintos.

El que yo elegí, me encantó. Fueron 3 horas, de 11 a 14h, y realizamos las siguientes paradas y actividades:

  1. Navegación por la costa este hasta llegar hasta la famosísima Sveti Stefan (parada de 20 minutos)
  • El trayecto es precioso, pues se ve toda la costa, las playas y las nuevas construcciones turísticas, algunas espectaculares.
  • Se llega a Sveti Stefan, una visita a la que había renunciado por falta de tiempo, así que fue un descubrimiento saber que en barco podía llegar allí rápidamente.
  • Sveti Stefan es como una península, donde yacen infinidad de casitas rústicas que, al parecer, conforman un exclusivo resort de lujo al que solo pueden acceder los huéspedes.
  • Paramos en una roca cercana a Sveti Stefan, lugar donde hicimos una pausa de 20 minutos. Los que quisimos, nos bañamos y pudimos llegar incluso a dicha roca.

Sveti Stefan. Montenegro

La famosa península de Sveti Stefan

  1. Navegación hacia el oeste hasta llegar a las cuevas ubicadas al sureste de Sveti Nikola (parada de 20 minutos)
  • Desde Sveti Stefan navegamos al oeste hasta la isla de Sveti Nikola.
  • Ya en la cara sureste de Sveti Nikola, localizamos unas famosas cuevas. Destacan por sus aguas turquesas y la posibilidad de nadar por varios sistemas de cuevas interconectados.
  • Ahí, de nuevo, hicimos una pausa de 20 minutos y también pudimos bañarnos tranquilamente.
  1. Navegación hasta la playa de Hawaii Beach en Sveti Nikola (parada de 45 minutos (o 3 horas))
  • Seguimos bordeando la isla de Sveti Nikola hasta su otro extremo, la cara noroeste, donde yacen las playas de Sveti Nikola.
  • Sinceramente, desde cerca, estas playas no son nada del otro mundo. De piedra gruesa y un poco sucias.
  • No obstante, si bordeas la costa hacia el sur, llegas a varios peñones. Toda esa zona es impresionante. Las aguas son transparentes y ligeramente turquesas. Y, si subes hasta arriba, tienes unas vistas increíbles. Si lo que quieres es adrenalina, puedes tirarte también desde los acantilados al agua.
  • Existe un playa llamada Hawaï: se sitúa entre los peñones que acabo de comentarte, detrás de las playas de Sveti Nikola, y tiene mucho más encanto, aunque no la disfruté por falta de tiempo.

Sveti Nikola. Montenegro

Los bellísimos peñones de Sveti Nikola

Allí tuvimos sólo 45 minutos. Porque el barco salía de vuelta en ese tiempo.

Había la opción de tomar el barco del vuelta del siguente tour, 3 horas más tarde.

Entre poco y demasiado. 90 minutos hubiera sido ideal. Comentarte que vi tours que permitían volver en muchos más horarios, pero el mío sólo tenía estas dos posibles horas.

Al final, estuvo bien, porque sólo tenía un día para ver Budva, y regresé al puerto (mismo punto de inicio) a las 14h.

De ahí, aún tenía toda la tarde disponible para dirigirme al centro histórico de Budva y ver sus calles empedradas, así como algunas de sus muchas otras playas.

3.11. Subir a pie hasta lo alto del teleférico de Dubrovnik

Una de las vistas más icónicas de Dubrovnik es poder verla desde las alturas mediante el teleférico que sale desde la parte norte de la ciudad amurallada.

El problema, cuesta 30 euros (ida y vuelta) y, en 5 minutos, te plantas arriba, haces las fotos y te vas.

Si eres como yo, que intenta ahorrar durante el viaje, te gusta hacer deporte y prefieres que las fotos que tomes vengan precedidas de algo de esfuerzo, te recomiendo subir a pie.

Para ello, puedes hacer una ruta circular que, partiendo del propio teleférico (al norte de la ciudad amurallada, aunque fuera de las murallas) te lleva hacia el este y sigue por un camino (con bastantes escaleras) que va subiendo lentamente.

Posteriormente, con preciosas vistas de la isla de Lukram y también de la ciudad, sigues ascendiendo dirección oeste hasta llegar al teleférico. En el último tramo pasas por unas tirolinas que, si te apetece, te permiten deslizarte por ellas con las vistas de la urbe de fondo.

En el propio teleférico tienes varios miradores (no hace falta pagar 3 euros por el mirador que queda justo debajo del teleférico).

Dubrovnik. Croacia. Qué ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik

Vistas de Dubrovnik desde lo alto del teleférico

Hechas tus fotografías, tienes que pasar por detrás del fuerte para tomar el camino de vuelta. Si eres más intrépido, puedes seguir hacia el oeste y llegar al pico, de unos 412 metros de altura y, desde allí, incluso puedes continuar hacia el oeste y terminar en la zona de Gruz.

Yo baje por la zona del teleférico. Este camino de bajada, a diferencia del de ida, tiene infinidad de zig-zags, y te acaba dejando en la zona noroeste de la ciudad vieja. Durante el descenso también tienes buenas vistas de la ciudad.

Todo el trayecto descrito se cubre en unas 3h.

La mejor hora del día para hacerlo es a primera hora de la mañana; aunque finalizar durante la puesta de sol, que es cuando lo hice yo (15:30 a 18:30h) tampoco es mala idea.

3.12. Recorrer las murallas de la ciudad de Dubrovnik

Una de las actividades estrella que hacer en Dubrovnik es recorrer las murallas de la ciudad vieja; que es, precisamente, una ciudad amurallada.

La entrada principal de acceso se encuentra en la puerta de Pile (puerta principal en la zona oeste), aunque hay varias más, como de la puerta de Saint John (San Juan) en la parte este, o la puerta de la zona noreste.

Entrar a las murallas es caro. En aquel momento valía 40 euros. Por tanto, la jugada más inteligente es comprar el Dubrovnik Pass que, además de acceso a las murallas, incluye:

  • Acceso al Fuerte Lovrijenac (15 euros si lo compras individualmente)
  • Museo Franciscano (8 euros si los compras individualmente)
  • El Palacio del rector (15 euros si lo compras individualmente).
  • Los transportes en autobús interurbano…

Al subir a las murallas, puedes ver toda la ciudad desde las alturas, y ver desde dentro todo el entramado de callejuelas, tejados y paisajes.

Murallas de Dubrovnik. Croacia

Vistas de la Dubrovnik desde lo alto de sus murallas

Al entrar sólo se puede avanzar en dirección antihoraria, y puedes rodear toda la ciudad, con lo que terminas en el punto de inicio, si así lo deseas.

El punto más alto de las murallas en la Torre Minceta, ubicada en la zona norte.

En cuestión de 90 minutos puedes hacer el recorrido sin prisas.

Para mí, la mejor hora para recorrer las murallas es a las 8h de la mañana, puesto que hay poca gente y la luz es buena.

3.13. Visitar la isla de Lokrum (Dubrovnik)

Visitar la isla de Lukram fue, por encima de las murallas, la mejor actividad que hice en Dubrovnik. Y fue el mejor cierre posible a mi viaje.

Lukram es una isla protegida que te permite estar unas cuantas horas desconectado entre playas vacías, charcas, construcciones antiguas y animales salvajes.

Eso sí, entrar cuesta 30 euros. Tanto si vas con los barcos turísticos que salen del puerto de Dubronik, como si vas en Kayak o en trasporte privado, al entrar, te cobran 30 euros.

Así pues, me dirigí al puerto y compré mis billetes (30 euros). Puedes hacer fila en la cola, o comprarlos inline en la web y saltarte dicha cola. Hay muchos horarios al día, tanto de ido como de vuelta, y están expuestos alli, así que no te preocupes por eso.

Los trayectos de ida/vuelta duran unos 15 minutos, y te dejan en la parte sureste de la isla.

Desde allí, los senderos te llevan a distintos lugares de interes:

  • Jardines botánicos
  • Monasterio Benedictino: donde vivieron unos monjes que, al ser expulsados, maldijeron la isla para que cualquiera que pasara la noche ahí cayera en desgracia.
  • Jardines de Maximiliano: pequeñitos y circulares, pero perfectamente cuidados.
  • El charco del Mar Muerto. Es un charco de agua salada que conforma una preciosa piscina natural verdosa. Es apta para el baño.
  • Playas de piedra: por toda la isla, especialmente en la zona sur, existen playitas y charcos que te permiten darte baños y hacer snórquel. Además, en la zona suroeste, hay tumbonas comodísimas gratuitas.
  • Playa secreta nudista: en la zona suroeste hay una playa de piedras con varias escaleras que permiten acceder al agua. Tranquilidad total y algunas calas de agua turquesa (como Uvala Mala Spila), donde me di uno de los mejores baños de mi vida (agua llena de vida, tranquilidad y sensación de estar en paz en otro mundo).
  • Fuerte Royal: antigua fortaleza ubicada en el punto más alto de la isla con bonitas vistas de Dubrovnik.
  • La cruz de Tritón: un punto de referencia en el que hay una gran cruz, aunque ninguna vista ni otro interés particular.

Mar Muerto de Lukram. Croacia. Qué ver en Albania. Montenegro y Dubrovnik

El charco del Mar Muerto, apto para el baño, en la isla de Lokrum

Tomé el bote de las 10:45 para ir, y volví en el de las 16:45h.

Estuve 5 horas en la isla, tiempo en el que puede caminar, nadar, relajarme y aprender algo de historia.

Para mí, fue una actividad perfecta de desconexión, paz y tranquilidad que me permitió cerrar el viaje de la mejor manera posible. Por ende, recomiendo la visita a esta isla encarecidamente.

4. Mapa de los lugares y experiencias que ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik explicados en este artículo

A continuación de dejo un mapa orientativo de las experiencias y lugares que ver en Albania, Montenegroy Dubrovnik que acabo de comentarte en este artículo.

Espero que te sirvan de ayuda y referencia para que puedas montar por tu cuenta tu próxima aventura por los balcanes.

5. Algunas curiosidades y anécdotas sobre Albania, Montenegro y Dubrovnik

Albania

  • En muchos hoteles no te hacen la cama, te ponen la sábana doblada en un lado y una manta, y te lo haces tú a tu gusto. La bajera sí está puesta. Esto ocurre también en Montenegro.
  • Está lleno de gasolineras destruídas que no sirven gasolina y que se caen a pedazos. Durante la dictadura, se construyó mucha infraestructura con visos a posibles invasiones que nunca se dieron.
  • Está lleno de búnkeres e instalaciones militares (muchos en desuso) por los mismos motivos que antes. Este ocurre también en Montenegro y Croacia.
  • La mezcla de culturas es impresionante: la religión predominante es el Islam (con sus mezquitas, rezos y comida Halal, aunque no son radicales), tiene influencias de los griegos, los italianos….
  • El carácter de los albaneses me pareció de inicio desconfiado, duro y de semblante serio, pero enseguida que interaccioné con ellos me parecieron bastante abiertos y hospitalarios.
  • Tuve la impresión de que es un país triste y deprimido, que sale del subdesarrollo postcomunista y que está creciendo mucho a la espera de su gran  boom socio-económico.
  • La cocina tiene muchos encantos:

–Influencias griegas: gyros (pan de pita con carne tipo Kebab), musaka, pastichio, ensalada griega…

–Influencia musulamana: predilección por el cordero como especialidad.

–Influencia mediterrania y del mar: mucho pescado, marisco…

-La bebida espirituosa por excelencia es el Raki.

-Muchos restaurantes de sirven postres gratuitamente: fruta del tiempo o, incluso una vez, crêpes con chocolate.

-Es fácil encontrar lugares caseros y baratos donde degustar especialidades locales.

  • En los autobuses de largo recorrido hay que darle un pago al conductor por llevar maletas grandes en los maleteros de abajo. También sucede en Montenegro y Dubrobnik.
  • Si pagas en Lek y en efectivo, te pueden dar parte del cambio en euros, y viceversa.

Montenegro

  • En muchos hoteles no te hacen la cama, te ponen la sábana doblada y una manta, y te lo haces tú a tu gusto. La bajera sí está puesta. También pasa en Albania.
  • En los autobuses de largo recorrido hay que darle un pago al conductor por llevar maletas grandes en los maleteros de abajo. También sucede en Albania y Dubrovnik.
  • Está lleno de búnkeres e instalaciones militares (muchos en desuso). Este ocurre también en Albania, Montenegro y Croacia.

Dubrovnik

  • Todo es absolutamente carísimo y, si quieres comer algo a un precio decente, hay que salir de la ciudad antigua amurallada y buscar algún fast-food o similares.
  • En los autobuses de largo recorrido hay que darle un pago al conductor por llevar maletas grandes en los maleteros de abajo. También sucede en Albania y Montenegro.
  • El país estça lleno de búnkeres e instalaciones militares (muchos en desuso). Este ocurre también en Albania y Montenegro.

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Y, de momento, hasta aquí esta es mi guía sobre qué ver en Albania, Montenegro y Dubrovnik.

Espero y deseo de corazón que te haya sido útil y amena; y, por supuesto, que puedas usarla si algún día decides explorar este bonito rincón del mundo.

Ojalá me hubiera topado con una guía tan extensa y completa antes de llevar a cabo mi viaje por los Balcanes, así que… ¡disfrútala!

Para terminar, me gustaría conocer tu opinión: ¿qué te parecido este artículo? ¿Conoces Albana, Montengro y Dubrovnik? ¿Te gustaría añadir alguna cosa más a todo lo que has leído?

Espero tus comentarios, pues siempre es un placer leeros.

Publicado en: Países de Europa Etiquetado como: Albania, Croacia, Dubrovnik, Montenegro

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Fisioterapeuta, osteópata y astrólogo de profesión, filósofo irremediable y viajero empedernido. Actualmente, llevo una vida nómada en la que combino a partes iguales mi trabajo y mis viajes por el mundo. Si quieres conocer mi historia, pincha aquí

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