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Las dos caras de la gente, ¿con cuál quedarse?

10 noviembre, 2023 By Ubay Serra Sánchez 2 comentarios

Las dos caras de la gente. Portada

Las dos caras de la gente no siempre son visibles.

Bajo el manto de lo que sí puede verse, se esconde siempre una parte invisible, privada y secreta de nuestra personalidad. Incluso oscura, me atrevería a decir.

En este post hablaré sobre estas dos caras, de la importancia que tienen y, finalmente, sobre cuál de ellas debemos elegir a la hora de entablar relaciones.

Contents

  • 1. ¿Cuáles son las dos caras de la gente?
  • 2. ¿De qué sirve conocer las dos caras de la gente?
    • 2.1. Dejar de idealizar a las personas y, por ende, no llevarnos tantas decepciones
    • 2.2. Desarrollar nuestra empatía y ser más comprensivos
    • 2.3. Dejar de odiar, y centrarse en lo bueno de las dos caras de la gente
    • 2.4. Saber hasta dónde puedes llegar de verdad con alguien
    • 2.5. Tener una relación plena
  • 3. ¿Con qué cara debemos quedarnos?
  • 4. ¿Sabes cuáles son tus dos caras? ¿De qué te sirve conocerlas?
  • 5. Bonus: descubre tus dos caras con la astrología psicológica, la herramienta “total”

1. ¿Cuáles son las dos caras de la gente?

Todos tenemos dos caras. Como mínimo.

Reducirlo a un par es ser excesivamente simplista, puesto que todos tenemos multitud de facetas, actitudes y maneras de reaccionar. Es decir, nuestro carácter puede manifestarse a través de infinitos matices y posibilidades según las personas con quien interactuemos y el contexto en el que nos movamos

Pero, para hacerlo todo más fácil, asumamos que nuestra psique se divide en sólo dos mitades. Por una parte, la cara visible, pública y accesible y, por otra, la cara más oculta, privada y difícil de ver.

Piensa, si no, cómo a lo largo de tu vida te has encontrado con:

  • Conocidos que son sumamente amables y respetuosos con ciertas personas, a las que luego critican e insultan de forma despiadada por la espalda.
  • Gente que se muestra tímida, callada e influenciable con sus amigos; pero que, en casa, son capaces de gritar, manipular, chantajear e incluso agredir a sus familiares.
  • Personas que en el trabajo son puntuales, ordenadas y meticulosas. De esas que van siempre en traje y corbata, y que parecen seguir siempre las normas a rajatabla. Pero luego, fuera de la oficina, se maquillan, se visten con ropa del sexo opuesto y terminan sus noches en coma etílico.

2. ¿De qué sirve conocer las dos caras de la gente?

Saber y asumir que cualquier persona tiene dos caras es realmente útil a la hora de relacionarnos con los demás.

Nos sirve, por ejemplo, para:

2.1. Dejar de idealizar a las personas y, por ende, no llevarnos tantas decepciones

Si eres consciente de que todo el mundo tiene dos caras, no te dejarás cegar por su parte luminosa.

Las personas tendemos a centrarnos en las partes buenas, agradables o, simplemente, aquéllas que nos gustan o que admiramos de los demás.

Esas partes suelen ser las más obvias y visibles. Son la superficie, la máscara social que mostramos en público o en la etapa inicial de cualquier relación.

Piensa ahora en deportistas, cantantes, políticos, filántropos o líderes de masas. Todos tenemos algún referente al que admirar, desde Frank Sinatra hasta Maradona, pasando por Osho, Ghandi, Obama o Bill Gates.

¿Qué vemos en ellos que nos convierte en sus acérrimos admiradores? Seguramente, alguna habilidad o característica que nosotros no tenemos, que apreciamos o que despierta nuestras pasiones.

Sin embargo, todos somos humanos, y todos tenemos nuestra parte oscura.

Por ello, al profundizar en una relación, es frecuente descubrir que aquel conocido tan simpático es también un gran mentiroso y estafador; o que aquella chica tan sexy y tierna, además de tener un carácter altamente inestable, sólo piensa en el dinero.

Es también por ese motivo que, a medida que descubrimos más detalles sobre nuestros ídolos, siempre acaban saliendo a la luz sus secretos más turbios.

Entonces, nos enteramos de que aquel célebre futbolista también abusaba de menores; de que aquel gurú espiritual manipulaba a las masas para poder vaciarles la cuenta corriente; de que nuestro político favorito estaba envuelto en decenas de casos de corrupción; o de que aquel famosísimo filántropo era responsable del genocidio de miles de personas.

Asumir que todo el mundo tiene dos caras sirve, pues, para no idealizar a nadie. Y, por tanto, para no llevarnos tantas decepciones a lo largo del camino.

Si no idealizamos a la gente, no nos decepcionamos

Si no idealizamos a nadie, nos llevaremos menos decepciones. Foto por Yuganov Konstantin, vía Shutterstock

2.2. Desarrollar nuestra empatía y ser más comprensivos

A veces somos demasiado exigentes con los demás.

Sólo esperamos luz, bondad y una forma de ser que nos aporte placer, bienestar y armonía.

Sin embargo, tú sabes que tienes defectos, así como aspectos de tu carácter que son difíciles de gestionar. También tienes secretos inconfesables, y has hecho cosas que jamás contarías a nadie, o a casi nadie.

Entonces, ¿porqué un amigo, una pareja o un famoso deberían ser diferentes?

Asume que no hay nadie perfecto. Y que todo el mundo, al igual que tú, tiene una parte fea, oscura e incluso desagradable.

Eso no significa que debamos permitir y aceptar cualquier cosa que haga otra persona. Ni mucho menos. No obstante, sí que nos ayuda a ser más empáticos, tolerantes y comprensivos con los demás.

2.3. Dejar de odiar, y centrarse en lo bueno de las dos caras de la gente

Personalmente, me gusta conocer a fondo a las personas con las que me relaciono.

Lo que solía ocurrirme era que, a medida que iba conociendo a alguien, lógicamente, empezaba a descubrir sus facetas más “oscuras” –o menos agradables– de su personalidad.

Tal vez era su tendencia a mentir. O su necesidad de manipular a los demás. O su excesiva agresividad. O sus ganas de salirse siempre con la suya sin importarle los daños colaterales. O el hecho de querer tener siempre la razón sin siquiera escuchar al otro.

Según iba descubriendo cosas que no me gustaban, me iba apartando de esa persona. A veces, hasta el punto de dejar de hablarle, de enemistarme con ella e incluso de odiarla.

Y ya sabes que, si odias a alguien, el siguiente paso es querer destruirlo. Simbólica o literalmente.

De odiar a querer destruir sólo hay un paso

De odiar a querer destruir a alguien, sólo hay un paso. Foto por Dean Drobot, vía Shutterstock

Como es lógico, una actitud tan radical no es conveniente; ni para mí, ni para el otro, ni para nadie.

Es más, si tú no te odias a ti mismo por ser lo que eres, ¿por qué deberías odiar a alguien por ser lo que es?

Tú sí puedes cambiar para ser mejor persona y gustarte más a ti mismo y a los demás, pero no siempre tenemos la posibilidad o el derecho de cambiar a otra persona para que sea de nuestro agrado.

Por tanto, la mejor opción que tienes es, por un lado, centrarte en la parte buena. La parte que sí te gusta del otro.

Por otro lado, puedes utilizar la parte oscura o desagradable para…

2.4. Saber hasta dónde puedes llegar de verdad con alguien

Si no puedes aceptar a una persona por una parte de su personalidad o forma de ser, no pasa nada.

Asume que no será nunca tu amiga íntima; pero puedes irte a tomar unas copas con ella, si es muy divertida, o inteligente.

Tampoco podrá ser tu pareja, tu socia, o tu mentora. Pero, tal vez puedas pasar una noche de pasión con ella si la encuentras atractiva, pedirle un favor si tiene los contactos que a ti te faltan, o contratarla si tiene las competencias que necesitas.

Apartarla de tu vida significa cerrar una puerta. Y odiarla casi siempre implica crearse un nuevo enemigo.

Y ¿para qué quieres tener más enemigos, si no es para convertir tu vida en un infierno?

Por ende, como acabo de decir, conocer las dos caras de una persona te permitirá saber hasta dónde puedes llegar con ella.

2.5. Tener una relación plena

Conocer y aceptar la parte más agradable, positiva y social de alguien es un buen punto de partida para un primer contacto.

Es muy fácil mantener una conversación cordial, echarse unas buenas carcajadas o tener sexo, sin más.

Como decía antes, sólo hace falta centrarse en algo bueno de esa persona. Algo que sea de tu agrado. Y, si el otro también ve algo en ti que le guste, basta con compartirlo alegremente y de forma puntual.

Pero esto es sólo el principio.

Con el tiempo y el contacto, se empiezan a ver más cosas. Y no sólo las más brillantes.

Poco a poco, bajamos la guardia y nos quitamos la máscara, que suele estar diseñada para causar buena impresión.

En ese momento, empiezan a emerger las necesidades y emociones profundas; más adelante aparecen las actitudes derivadas de nuestras carencias, las reacciones originadas en traumas de infancia, o las formas de actuar que parten de nuestro subconsciente.

Y puede que todo ello no tenga nada de bonito. Más bien, suelen ser cosas bastante “feas” y desagradables.

Obviamente, son pocas las personas que verán esa parte de ti. No lo permitirás. Y muchas menos las que, después de verla, querrán seguir a tu lado.

Todos tenemos una cara oscura

Todos tenemos un lado oscuro, y pocos seguirán a nuestro lado después de verlo. Foto por oOhyperblaster, vía Shutterstock

Los que aún sigan contigo a pesar de todo se convertirán en tu círculo de confianza. Es decir, en tus verdaderos amigos, tu familia de corazón, o la pareja con la que compartirás tu vida.

¿Por qué? Porque, hasta que no conoces el lado oscuro de una persona, no es posible tener una relación plena con ella.

Sólo cuando conoces su sombra y su parte más desagradable. Sólo cuando eres capaz de aceptar y vivir con su oscuridad y sus traumas. Sólo cuando eres capaz de sentir sus anhelos como propios y entender cosas que ni ella entiende de sí misma.

Sólo entonces puedes llegar a tener una relación de verdad. Plena y profunda.

3. ¿Con qué cara debemos quedarnos?

Después de todo lo que he contado, contestar a esta pregunta resulta fácil.

Depende de lo que estés buscando…

¿Con cuál de las dos caras de la gente quedarnos?

¿Con cuál de las dos caras de la gente debemos quedarnos? Foto por Stock EU, vía Shutterstock

Si eres alguien que disfruta de la soledad, o que ha decidido no tener relaciones con nadie. No hace falta que te quedes con ninguna cara, ni la buena ni la mala.

Si deseas tener relaciones cordiales con la gente, o incluso disfrutar de buenos momentos con otras personas; pero de forma superficial y sin profundizar en exceso…

Entonces, céntrate en la cara positiva de las personas. Y deja de lado su cara oscura, pues podrías decepcionarte y terminar por sentir antipatía o incluso odio por algunas.

Si lo que deseas es tener relaciones profundas, intensas y verdaderas; sólo tienes una opción. Conocer sus dos caras y quedarte con ambas. Tanto la buena, luminosa y agradable; como la mala, oscura y fea.

Esta última opción es toda una aventura, un reto y una carrera de fondo. Es como subirse en una montaña rusa; con sus curvas, peligros, subidas y bajadas.

Pero, sin duda, es una experiencia única que vale la pena, y que nos permite crecer como personas.

¿O acaso no son este tipo de relaciones las que nos aportan las mejores experiencias y los mayores aprendizajes de nuestra vida?

4. ¿Sabes cuáles son tus dos caras? ¿De qué te sirve conocerlas?

Lo que acabas de leer no sólo atañe a tus relaciones con otras personas.

También incumbe a la relación que tienes contigo mismo, puesto que tú también eres humano y, por ende, también tienes dos caras con las que deberás lidiar.

¿Cuáles son las dos caras de la gente? ¿Y las tuyas?

¿Sabes cuáles son tus dos caras?. Foto por Yarlander, vía Shutterstock

Por tanto, conocer tus dos caras tiene las mismas utilidades que describí antes. En resumen, te servirá para…

1. Dejar de idealizarte y llevarte decepciones contigo mismo

Si conoces tus dos caras, no serás un ególatra engreído que se cree perfecto.

Serás consciente de que tienes fallos, y eso te ayudará a reconocerlos e intentar mejorarlos y, como consecuencia…

Te convertirás en una persona más humilde y evolucionada.

2. Ser más comprensivo y compasivo contigo mismo

Entender por qué haces ciertas cosas que ni te ayudan ni te convienen hará que te culpabilices menos. Y que no seas tan duro contigo mismo.

Luego, te resultará más fácil intentar cambiar esas cosas desde un estado de mayor paz y tranquilidad.

3. Aceptarte, no odiarte y centrarte en lo bueno que tienes

Cuando asumas que hay cosas que ti que no puedes cambiar, en lugar de odiarte o frustrarte, simplemente te aceptarás, y dejarás de machacarte.

Acto seguido, podrás centrarte en las cosas buenas que tienes, que seguro que son muchas.

4. Saber hasta dónde puedes llegar de verdad con tu vida

Conocerte a fondo, tanto en tus virtudes como en tus defectos te ayudará a ser realista y tomar mejores decisiones.

En lugar de tener objetivos que se alejen de tus posibilidades reales, serás capaz de elegir metas hechas a medida que de verdad puedas cumplir.

Ello, además de evitarte frustraciones innecesarias, te ayudará a encontrar y llevar a cabo tu propósito vital.

5. Tener una relación plena contigo mismo

Todo lo anterior te ayudará a tener una relación plena contigo mismo.

Sabrás quién eres, qué habilidades tienes, de dónde vienen tus traumas, cómo gestionar tus debilidades, o qué metas quieres perseguir.

En definitiva, lograrás estar en paz contigo mismo y vivirás con mucha más plenitud y armonía.

#####

Y hasta aquí, todo lo que quería contarte sobre este tema.

¿Y tú?

¿Has tenido la ocasión de conocer las dos caras de la gente? ¿Cuál ha sido la que más te ha sorprendido para bien o para mal?

¿Conoces realmente tus dos caras? ¿Cuál es la mejor? ¿Y la peor?

Si quieres conocer más a fondo tu personalidad, con sus luces y sombras, clica aquí (o sigue leyendo el bonus de más abajo),

Y, si lo deseas, déjanos tu comentario aquí abajo.

Siempre es un placer leerte.

P.D. Foto de portada por Oleg Golvnev, via Shutterstock

#####

5. Bonus: descubre tus dos caras con la astrología psicológica, la herramienta “total”

Probablemente, hayas oído hablar de terapias como la cognitivo-conductual, el psicoanálisis o el coaching, entre otras muchas.

Todas ellas permiten, en cuestión de meses o años, profundizar en el carácter de las personas, tanto en su parte más luminosa y visible, como en su vertiente más oscura y profunda.

Sin embargo, hay otra disciplina que, de forma clara y rápida, nos da un mapa preciso de la psique de la persona. Con ella, podemos abordar las diferentes capas de la personalidad, y entender cómo funcionan y se relacionan entre sí.

Se trata de la astrología psicológica, una técnica milenaria emergente que, dado su enorme potencial, cada vez utilizan más terapeutas, incluyendo los que mencionaba al principio.

Durante una sesión descubrirás, por ejemplo:

  • Tu ascendente. Es el punto situado más al este en el momento del nacimiento. Dicho punto se correlaciona, entre otras cosas, con nuestra máscara social. Es decir, lo primero que mostramos al relacionarnos con otras personas.
  • Al planeta regente de tu ascendente: se relaciona con nuestra forma de presentarnos al mundo, nuestro ego más superficial y la manera de llegar a nuestro propósito vital.
  • El Sol: es la estrella central de nuestro sistema solar. Determina nuestro propósito vital, así como aquello que nos hace vibrar y sentirnos realizados. Es también la segunda capa de nuestro ego.
  • Tu Luna: la posición de nuestro satélite natural se correlaciona con nuestro perfil emocional y nuestras necesidades más profundas. Es una parte de nuestra personalidad menos visible que, a veces, explica el origen de ciertos traumas en la adultez.
  • Tus planetas en sombra: hay planetas que pueden quedar desatendidos, mal aspectados o en posiciones complicadas. Dichos planetas se relacionan con arquetipos que, si no identificamos e integramos, pueden originar reacciones incomprendidas, anhelos frustrados o conflictos repetitivos inconscientes. Es importante estudiarlos para entender la parte oscura de nuestro carácter.
  • Las diferentes casas: cada casa es un ámbito de la vida. Según los planetas y signos que haya en cada una de tus 12 casas, podemos ver cómo te muestras en cada uno de estos contextos, ya sea la familia, el trabajo, la salud, los amigos, tu pareja…

La astrología psicológica ayuda a descubrir las dos caras de la gente

La astrología psicológica es una herramienta única para profundizar en tu psique y conocer sus dos caras

Si te ha gustado este artículo y quieres conocer a fondo las dos caras de tu personalidad, no lo dudes.

¡Prueba una sesión de astrología psicológica y explora el apasionante mundo de tu psique!

Te encantará.

Clica justo aquí para más información.

Publicado en: Relaciones personales

Comentarios

  1. TOÑI dice

    23 febrero, 2024 a las 17:14

    Buenas tardes Ubay,,
    Estaba revisando, tus comentarios,,y la verdad he decidido, dar mi opinión personal 😉
    La empatia,sí es, muy necesaria para ésos profesionales, sobre todo, trabajando con personas (Me incluyo),reconocer, el estado del paciente,,,En todos los aspectos,,
    Hoy por hoy,siento, que 🤔
    Hay mucho más egoísmo, falta de respeto, falta de educación,,mucha más maldad,,,,,
    Entonces, estos VALORES muy necesarios, para un equilibrio humano,,,,,
    Mas o menos,,
    Un fuerte abrazo 🤗
    Cuidate mucho,

    Responder
    • Ubay Serra Sánchez dice

      1 marzo, 2024 a las 0:45

      Gracias por pasarte por aquí y dejarnos tu comentario, Toñi. Un fuerte abrazo.

      Responder

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Sobre Ubay

Fisioterapeuta, osteópata y astrólogo de profesión, filósofo irremediable y viajero empedernido. Actualmente, llevo una vida nómada en la que combino a partes iguales mi trabajo y mis viajes por el mundo. Si quieres conocer mi historia, pincha aquí

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