
Cuando pensamos en un viaje, solemos proyectarnos en el futuro.
Nos imaginamos cómo será emprender una nueva ruta y tenemos curiosidad por las aventuras y compañeros que nos encontraremos en el camino.
También podemos sentimos algo inquietos al pensar cómo resolveremos los imprevistos y qué herramientas y recursos nuevos descubriremos sobre nosotros mismos. Y es que, si eres apasionado de los viajes, sabrás que, muchas veces, los viajes son enseñanzas, llenos de experiencias y aprendizajes que contribuyen a nuestra evolución.
Pero, ¿y si uno de los viajes que más enseñanzas y aprendizajes pudiera aportarnos fuera un viaje a nuestro pasado?
Este viaje consiste en echar la vista atrás para observar y analizar nuestro recorrido vital. ¿Hacia dónde exactamente? En el ámbito o plano que más te apetezca: profesional, personal o familiar. El objetivo es recoger e integrar todo lo vivido desde una visión positiva y utilizarlo como un recurso que te dé fuerza, energía y sentido para continuar el resto del camino. ¿Te animas?

Te atreves a empezar un viaje a tu pasado con visión positiva. Foto vía Pexels
1. ¿Cómo la PNL me permitirá viajar al pasado de forma constructiva y positiva?
Para realizar un viaje a tu pasado de forma constructiva voy a proponerte algunas técnicas de Programación Neurolingüística (PNL).
La PNL, para aquéllos que no la conozcáis, es un modelo de comunicación enfocado al desarrollo personal y la excelencia humana que explora cómo la interacción entre el sistema nervioso (neuro) y el lenguaje (lingüística) se organiza en programas mentales que establecen nuestra manera de sentir y de obrar.
La PNL nos permite realizar cambios, obtener mejoras personales y conseguir objetivos que determinen nuestro camino vital con coherencia. Para lograrlo, la PNL establece un estado actual y un estado deseado.
En principio, cualquier estado deseado es alcanzable si la programación que tenemos instalada es la adecuada, es decir, si nuestros pensamientos y creencias están en armonía con el lenguaje que utilizamos para manifestarlas. En caso contrario, debemos realizar una reprogramación que nos alinee con nuestra meta.
Pero, para llegar al estado deseado (futuro), hay que partir de un estado actual (presente), y para ello hay que saber mirar al pasado. Esa mirada incluye fijarse en las cosas que hemos mejorado, los retos que hemos superado y los recursos que hemos utilizado en nuestra vida. Todo ello nos ayudará a seguir avanzando en nuestra vida.
Antes de describir algunas técnicas de PNL de forma específica, me gustaría profundizar un poco en los beneficios que obtendrás al realizar un viaje interior al pasado.
2. Beneficios de emprender un viaje interior a tu pasado
En ocasiones, viajar y escarbar en nuestro pasado nos causa pereza, respeto o malestar.
Sin embargo, hacerlo aceptando las experiencias, reconociendo las enseñanzas y observando si nuestro comportamiento y actitudes fueron las adecuadas, es clave para lograr nuestro bienestar emocional.
Cuando viajamos a nuestro pasado de esta forma, obtendremos beneficios como:
- Comprender mejor los acontecimientos relevantes de nuestra vida
- Mejorar nuestro autoconocimiento y detectar nuestros puntos fuertes y débiles.
- Mejorar la autoestima y la percepción que tenemos de nosotros mismos y que reflejamos en los demás.
- Valorar y agradecer las cosas y personas que tenemos a nuestro alrededor o con quien hemos compartido parte de nuestro camino.
- Tomar las riendas de nuestra vida y definir nuestros objetivos.

Mirando al pasado desde una visión positiva. Foto vía Pexels
3. 4 técnicas de PNL para viajar a tu pasado y reescribir tu historia
A continuación, voy a describir 4 sencillas técnicas de PNL para viajar a tu pasado que te permitirán reescribir tu historia obteniendo los beneficios que acabo de comentar.
3.1. Escribir un diario personal o recuperar algún diario antiguo
Escribir es terapéutico y una bonita manera de acceder a nuestros recuerdos y vivencias al cabo del tiempo.
No sé si te ha pasado, pero si alguna vez has encontrado algo que escribiste hace años, leerlo te transporta a aquel momento y experiencia. Observarlo y analizarlo con una mirada positiva te permite ver qué cambios has experimentado en tu vida.
Para lograrlo, debemos tener en mente una de las principales presuposiciones en las que se basa la PNL (afirmaciones presumiblemente ciertas que guían o definen nuestras actuaciones en los diferentes contextos).
Esta presuposición establece que, en cada situación, las personas obramos de la mejor manera que podemos y sabemos, pues en aquel momento no disponíamos de herramientas para obrar de otra manera. Tener esta presuposición en cuenta al echar la vista atrás nos evitará autocastigarnos por nuestro comportamiento pasado.
Dicho esto, si tienes un diario, aunque sea de tu infancia, recupéralo, léelo y trata de revivir o recordar situaciones y momentos allí descritos. Seguramente, leerás cosas que te preocupaban y que ahora, desde la distancia, se ven insignificantes. Observarlas te facilitará entrar en contacto con herramientas que tenías (y tienes) en tu interior y que seguramente utilizaste para gestionar aquellas situaciones.
Si, por el contrario, no tienes una libreta de notas o memorias, debes saber que nunca es tarde. Te animo a que elijas un cuaderno que te guste y te propongas el ejercicio de escribir algunos párrafos sobre los acontecimientos más importantes para ti. Puedes hacerlo al final del día o al final de la semana.
Lo importante es que te plantees esta actividad como un momento para ti. Ten en cuenta que escribes para ordenarte y expresarte. No tienes que cumplir ninguna norma literaria, ni estilística. Simplemente, puedes dar forma a tus pensamientos y éstos quedarán plasmados en algo físico que, al cabo de un tiempo, te servirá para observar tu aprendizaje de vida.
3.2. Recuperar un álbum o fotos de hace años, nuestro o de nuestra familia
Si los textos nos evocan experiencias, las imágenes suelen ayudarnos a revivirlas y recordarlas con mayor claridad y nitidez.
Las tecnologías han hecho que hoy en día ya casi nadie imprima fotos, pero seguro que en algún rincón de tu casa o habitación guardas fotografías o álbumes de años pasados. Al ver fotos en formato impreso, además de la vista, entra en juego el tacto, la experiencia sensorial se amplía y resulta más fácil conectar con las emociones.
Estos recuerdos te permitirán volver a encontrarte -de algún modo- con personas que ya no están en tu entorno, pero que seguro que dejaron en él alguna bonita experiencia o aprendizaje interesante.
Para intensificar las sensaciones positivas que emanan de éstos recuerdos, puedes aplicar una técnica llamada anclaje. En psicología y PNL, un ancla es una herramienta que permite asociar un estímulo sensorial con un estado interno.
Así, podemos observar una foto de un momento feliz de nuestra vida, como por ejemplo un cumpleaños infantil en el que lo pasamos muy bien y donde aparecemos rodeados de amigos. Muy probablemente, en aquel cumpleaños experimentamos la alegría, la felicidad y la compañía de nuestros seres queridos. Estas emociones quedaron grabadas en nuestro interior y, al observar las fotos, podemos, de forma consciente, evocarlas de nuevo y modificar nuestro estado interno mediante la consciencia y la respiración.
En este post te explico con detalle tres sencillos pasos que puedes aplicar para crear anclas en tu día a día y modificar así, cuando lo desees, tu estado interno.
Si has conseguido encontrar imágenes de momentos alegres y felices de tu pasado, te aconsejo que las pongas durante unos días en un lugar visible de tu casa o habitación. Cuando te encuentres decaído o desanimado, centra tu atención en las imágenes e intenta conectar con las emociones que experimentaste en aquel momento.
Respira profundamente para anclar esa sensación y observa si, al cabo de un rato de practicar este ejercicio, ha mejorado tu estado de ánimo.

Fotos y recuerdos. Foto vía Pexels
3.3. Construir tu árbol genealógico o tu historia familiar
En ocasiones no es tarea fácil, pero hacer un breve estudio sobre nuestros familiares y ancestros también forma parte de un viaje a las raíces de uno mismo.
Solemos saber la información básica de nuestros parientes más cercanos, pero si preguntamos un poco más sobre su vida y experiencias, seguro que conoceremos algunos detalles con los que nos sentiremos identificados. También es posible que descubramos cosas que no sabíamos que hicieron y que, de algún modo, pudieron tener un impacto o repercusión positiva en nuestra vida o en la de nuestros padres.
Desde sus inicios en los años setenta, la PNL ha ido evolucionando y ampliando su campo de atención. La llamada PNL de tercera generación, surgida en los años 90, incide en la conexión del individuo con el universo que le rodea en su sentido más amplio, incluyendo nuestros ancestros.
Este ejercicio nos ayudará a conectarnos con nuestro linaje y a conocer información de él, aumentado así la conexión con nuestro universo y dándonos la oportunidad de agradecer la herencia no material que nuestros ancestros nos dejaron.
Puedes empezar preguntando a tus parientes más cercanos por su infancia, por las cosas que vivieron y les marcaron, tanto a ellos como a sus predecesores y antecesores. Interésate por cómo actuaron, qué hicieron y cuáles fueron los momentos más relevantes o los puntos de inflexión en sus vidas. Seguramente, al escuchar las respuestas, podrás descubrir que tus antepasados tenían cualidades que tú has heredado.
En mi caso, hice este ejercicio hace poco tiempo y descubrí que una rama de mis antepasados más cercanos tenía algo en común que aún mantenemos los miembros actuales de esa rama. Todos habían creado, en sus respectivas épocas, negocios propios. Todos eran emprendedores valientes y arriesgados que, además, eran capaces de reponerse de los fracasos. Al observar alguna cualidad de este tipo, considérala un regalo, una herencia de tus antepasados. Apréciala e intégrala en tu vida.
3.4. Busca y practica tu elemento
Uno de mis libros de cabecera favoritos es “El elemento”, de Ken Robinson. Según este autor, el elemento de cada persona es allí donde confluyen las cosas que se nos dan bien y que nos encanta hacer. Cuando uno está en su elemento, pierde la noción del tiempo y se traslada a un estado de conciencia y relajación superior en el que todo fluye.
Muchas veces, tras un estado de fluidez haciendo algo que nos gusta, vienen a nuestra mente ideas o reflexiones interesantes a las que nos resulta más difícil acceder en un estado natural o de tensión.
Practicar nuestro elemento se convierte así en una fuente de ideas y recursos. Recuerda que todo vale, no hay límites: tu elemento puede ser montar a caballo, ordenar tu armario, escribir, cantar, hacer un pastel, meditar o un montón de cosas más. Si lo tienes claro, dedica unos minutos a la semana a practicarlo y, al finalizar, pon atención en aquellas ideas o pensamientos que vienen a tu cabeza de forma natural. Seguramente serán ideas creativas o pensamientos positivos. Anótalos y fíjate en ellos para motivarte y seguir avanzando.
Si, por el contrario, aún no tienes del todo identificado cuál es tu elemento, te aconsejo que hagas una lista de hobbies, aficiones y cosas que te gusta hacer y con las que te sientes bien. En ocasiones, no nos paramos a pensar cuáles son las actividades que nos hacen sentir mejor. Ésta información es muy valiosa para autoconocernos y conectar con nosotros mismos.
Una vez tengas algunas actividades identificadas, trata de dedicar tiempo a practicarlas y ve entrando en tu elemento. Hacerlo te reportará un gran bienestar y, de manera natural, irás experimentado y aumentando la fluidez y la energía positiva en tu día a día.
4. Herramientas para resolver los obstáculos del camino
Todo viaje que incluye un aprendizaje tiene en su camino algún momento de dificultad, esfuerzo y superación personal. En nuestro viaje al pasado es posible que, en algún momento, nos quedemos atrapados en una experiencia o recuerdo negativo o que nos invadan emociones de tristeza o pérdida.
En estos casos, la PNL nos ofrece una poderosa y sencilla herramienta de reencuadre que nos permitirá reinterpretar nuestra historia, integrarla en nuestra línea vital de una forma positiva y seguir adelante con nuestra autoestima reforzada.
Ante una situación de bloqueo o negatividad, esta herramienta de reencuadre consta de dos pasos.
- Primeramente, podemos cambiar el significado del comportamiento o de la acción que es la fuente de bloqueo o negatividad.
- En segundo lugar, trataremos de convertir esa experiencia negativa en un punto de aprendizaje, buscando y resaltando la oportunidad de aprendizaje que ofrece.
Por ejemplo, si al recordar una situación pensamos “fui tonto por dejar escapar aquella oportunidad de trabajo”, empezaremos cambiando su significado construyendo una frase del tipo “fui prudente porque no tenía la seguridad de que aquella oportunidad fuera lo mejor para mí”. Acto seguido, podemos extrapolar los beneficios que nos ha aportado esa característica, en este caso la prudencia, a otros ámbitos de nuestra vida (ser prudente me permitió tener tal oportunidad en tal ocasión, o evitar una desgracia en tal ocasión…)
Siguiendo el mismo ejemplo, terminaremos focalizando en el aprendizaje que nos dejó aquella experiencia. Si al cabo de un tiempo, por ejemplo, nos llegó otra oportunidad más valiosa o adecuada, podemos extraer un aprendizaje de ello y recordarnos que, en ocasiones, cerrar una puerta permite que otras mejores puedan abrirse.
Hacer una lectura diferente de un mismo suceso, nos permite modificar un recuerdo mediante la reinterpretación de una experiencia considerada, inicialmente, negativa y cambiar nuestra percepción a través del lenguaje que utilizamos.
Te recomiendo que, si puedes, registres estos aprendizajes en una libreta o en el diario personal que te sugerí que empezaras al inicio del post. Hacerlo es una muy buena manera de combinar dos de las técnicas que te permitirán conocerte mejor y fijar los aprendizajes positivos.
En mi caso, suelo describir brevemente alguna situación del día en que no me he sentido del todo a gusto o en la que he experimentado alguna sensación negativa (estrés, inseguridad, nervios…). A continuación, me preguntó qué aprendizaje puedo y quiero sacar de dicha situación y lo escribo utilizando un lenguaje positivo.
Por ejemplo, si me siento insatisfecha porque he estado descentrada durante una parte del día y no he cumplido las cosas que quería hacer, en lugar de autocastigarme y repetirme ese mensaje, elijo aprender que debo hacer una lista de prioridades, eliminar distracciones y centrarme en mis objetivos. Establezco un compromiso con ello y, gracias a este pequeño ejercicio escrito, consigo positivizar el foco de mi atención.

Un viaje de autoconocimiento a tu pasado, via pexels
5. Te invito a realizar un viaje interior a tu pasado
Una de las preguntas existenciales más comunes de la humanidad es ¿quién soy?
Las técnicas de PNL que te acabo de comentar para viajar a tu pasado de forma positiva son muy fáciles de llevar a cabo y favorecen la conexión con uno mismo. Y cuando conectas con lo más profundo de ti, con tu Esencia, tu energía se expande y eres capaz de obtener muchas respuestas. Estas respuestas te ayudarán a saber quién eres.
El hecho de saber quien eres te ayuda alcanzar un estado de bienestar emocional. Y ese bienestar supone alcanzar una cumbre en tu viaje, una cima que supone haber crecido como persona, haberte desarrollado y estar preparado para cumplir tus objetivos sin miedo a mostrarte al mundo tal como eres.
La PNL es una herramienta de desarrollo que te permitirá llegar a este punto. Gracias a las técnicas de PNL no sólo podrás viajar a tu pasado para mejorar tu futuro, sino que descubrirás un mundo de posibilidades para trabajar todos aquellos aspectos de tu vida que quieras mejorar.
En mi caso, el enfoque que ofrece la PNL me ha permitido aumentar mi bienestar emocional y entender la vida como un camino de desarrollo personal que incluye giros, planos, cumbres y valles. En este camino, elijo llenar mi mochila del aprendizaje positivo y reforzador que me permite seguir creciendo y avanzando. ¿Qué escoges tú?
Cada uno de nosotros tenemos una parte importante de responsabilidad en construir nuestra vida. Si elijes conectar, sintonizar, encajar, adaptar y equilibrar aspectos de tu vida desde una visión positiva, te invito a que visites mi blog, cristinafebrer.com. En él, encontrarás herramientas de comunicación positiva, de desarrollo personal y de bienestar emocional que te permitirán reconocer y elegir un equipaje que aligere tu viaje y lo haga más coherente con tu esencia. ¿Te animas?
Sobre la autora
Cristina Febrer. Periodista apasionada de la comunicación en sentido holístico. Creo firmemente en dos cosas: el lenguaje genera realidad y la actitud que uno elige ante la vida es capaz de cambiar las circunstancias. Así que cambiar tu vida y conseguir tus sueños depende de tu lenguaje y tu actitud.
Con más de 10 años de experiencia en comunicación empresarial e institucional y formación en distintos ámbitos del desarrollo personal, uno la comunicación y la PNL para construir herramientas que ayudan a profesionales y emprendedores a comunicarse de un modo claro, sencillo y congruente con su esencia. Cristinafebrer.com
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