Indonesia

Hoy traigo al blog como invitada a Iria, una periodista y viajera empedernida que ha querido compartir con nosotros su experiencia por Indonesia.
Así que, sin más dilación, os dejo con ella:
¡Hola viajero! Mi nombre es Iria y este año volví por tercera vez a Indonesia, y tengo que decirte que el país sigue dejándome con la boca abierta.
Mi primer viaje se centró sobre todo en Bali. Y sí, sus templos hinduistas, sus arrozales y sus atardeceres frente al mar son preciosos. Sin embargo, a medida que he ido descubriendo el país, me he dado cuenta de que hay muchísimo que hacer en Indonesia, y que el país va mucho más allá de Bali.
Y ahí está lo bonito, en darte cuenta de que Indonesia es enorme y tiene muchísimo más que ofrecerte. Y es que si te alejas un poco del circuito de siempre (el sur de Bali y las Islas Gili), descubres un país muy distinto, más auténtico, más tranquilo y nada gentrificado.
Y de eso va este artículo. Vamos a aprovechar este espacio en Viaje a la Esencia para darte ideas sobre qué hacer en Indonesia y que tengas un viaje súper completo en uno de los países más bonitos del Sudeste Asiático.
¿Por qué vale la pena ir más allá de Bali?
Yo no quiero alentarte a no visitar Bali, pero estoy segura de que has oído hablar de la masificación, la gentrificación y el desarraigo de la cultura local por el que está pasando la Isla de los Dioses. Es cierto que hay zonas como Canggu, Kuta o Seminyak que apuestan fuerte por el turismo de masas, con villas de diseño, cafés con smoothie bowls, tráfico eterno y mucho “postureo”. Son lugares que ya poco tienen que ver con esa imagen de la “Isla de los Dioses” que todos tenemos en la cabeza.
Todo ello hace que haya muchos haters de Bali, pero ya te adelanto que yo no soy una de ellos. A mí me encanta el norte de la isla. Estoy muy enamorada de lugares como Sidemen, Amed o Munduk: su naturaleza, su ambiente local y su ritmo pausado. Hay zonas donde todavía se respira autenticidad. Donde la cultura local no se ha maquillado para el turista, donde los paisajes no necesitan filtros y donde el ritmo es otro.

Sidemen
Sin embargo, creo que quedarse solo con Bali es como ver solo el tráiler de una peli. Indonesia es un país súper diverso. Más de 17.000 islas. Más de 700 lenguas. Religiones distintas. Paisajes que no tienen nada que ver entre sí. Desde selvas tropicales hasta volcanes activos, playas de arena blanca, arrozales infinitos y lugares donde todavía se vive de manera muy auténtica. Cada isla tiene su propia cultura, su gastronomía y experiencias que no encontrarás en ningún otro sitio.
Y, cuando la oferta es tan amplia, decidirse puede ser algo complicado. Pero te aseguro que Indonesia, bien planeada, puede ser uno de esos viajes que marcan para siempre.
Y una vez hechas las advertencias, vamos con mis propuestas de experiencias en Indonesia para que te vayas del país con una buena sonrisa.
1. Ver el amanecer en el volcán Bromo
El este de Java es uno de los tesoros de Indonesia que cada vez se hacen más conocidos, pero no puedo dejar de recomendarte que dediques unos días a explorarlo. Yo, que normalmente no soy nada fan de subir volcanes, puedo decirte que el Bromo es otro tema. La excursión es muy fácil y el volcán es muy accesible. Hay que hacer algún esfuercito que otro, pero los paisajes que ves lo compensan con creces.
El Bromo está dentro del Parque Nacional Bromo Tengger Semeru, junto al Monte Batok y el Monte Semeru. Mide 2.329 metros y es uno de los volcanes más activos de Indonesia, pero ¡no te me asustes! Sus erupciones son muy moderadas. De vez en cuando, emite nubes de ceniza y gases. Y esas pequeñas erupciones no son motivo alguno para dejar de disfrutar de una de las estampas más bonitas del país.
Cómo es la excursión al volcán Bromo
La excursión al volcán Bromo se hace de madrugada para poder ver el amanecer desde el mirador de Penanjakan.
Es un buen esfuerzo, pero te confieso que fue uno de los momentos más bonitos de mi último viaje a Indonesia. Puedes hacerla desde Surabaya, Malang o Cemoro Lawang, pero piensa que, cuanto más lejos estés del volcán, antes tendrás que despertarte para ver salir el sol. Además, la excursión dura muchas horas. Acaba sobre las diez de la mañana, así que trata de irte a dormir bien temprano.

Amanecer en la subida al mirador de Penanjakan
Lo normal es contratar la excursión con una agencia, aunque también puedes hacerla por tu propio pie.
En los tours, un jeep te lleva hasta el punto donde empieza la subida al mirador de Penanjakan. La caminata es algo exigente, pero breve y se puede sin problemas. Una vez arriba, ves cómo se alinean el Bromo, el Batok y el Semeru envueltos en niebla mientras el sol sale. Es uno de los paisajes más bonitos que he visto en Indonesia, aunque hace frío y te quedas pajarito, así que ¡no olvides ropa de abrigo!

Los volcanes Bromo, Batok y Semeru
Después de ese amanecer espectacular, toca bajar al Mar de Arena, una llanura de arena volcánica.
A partir de allí, puedes caminar hasta las escaleras que llevan al cráter del Bromo, que tiene unos 800 metros de diámetro. Y, una vez arriba, ves las nubes de ceniza y gases sulfurados y sientes el rugido del volcán, que te recuerda lo vivo que está lo que tienes delante.

Cráter del volcán Bromo
No te voy a engañar. Visitar el Bromo es un madrugón y una experiencia en la que no faltan buenos escalones, pero te aseguro que cada minuto y cada peldaño valen la pena.
2. Ver orangutanes en Sumatra, el mejor avistamiento de animales que hacer en Indonesia
A mí me encanta ver animales libres, en su hábitat, sin sentir que hay algún tipo de opresión sobre ellos. Así que, cuando supe que Indonesia te ofrece la posibilidad de ver orangutanes en libertad, no lo pensé ni un momento y empecé a planear mi visita al Parque Nacional Gunung Leuser, en Sumatra.
La verdad es que la isla de Sumatra suele quedar fuera de la mayoría de itinerarios. Muchos viajeros prefieren ir a Borneo, donde todavía hay una población más amplia de orangutanes. Aquí, en cambio, la situación es más delicada. Apenas quedan unos 14.600 ejemplares y la especie está catalogada en peligro crítico de extinción. Quizá, por eso, encontrarlos en un entorno tan natural te hace sentir muy afortunado.
El trekking por la selva de Indonesia a la búsqueda de orangutanes
Si incluyes el avistamiento de orangutanes en tu viaje por Indonesia, tendrás que llegar al pueblo de Bukit Lawang por tu propio pie. No es lo más sencillo del mundo, pero, oye, el esfuerzo se acaba recompensando. Desde el aeropuerto de Medan, puedes ir en transporte privado por 400.000 IDR (21 Eur.) o en autobús por 40.000 IDR (2,1 Eur.).
Para caminar por el Parque Nacional Gunung Leuser necesitas un guía local autorizado. Los trekking suelen ser de uno o dos días. En la opción larga, se pasa la noche en la selva, se incluyen todas las comidas y se regresa en haciendo rafting por el río. Yo pagué 1.600.000 IDR (84 Eur.) y cada rupia lo valió totalmente.

Bukit Lawang
La excursión empieza tempranito. Sobre las ocho de la mañana ya hay que estar desayunado y listo para empezar la marcha.
Caminas en un grupo pequeño con dos guías. No esperes un sendero ni nada por el estilo. Andas por la selva, entre barro, ramas y raíces, y agarrándote de donde puedes para no estrellarte. ¡Adrenalina pura!

Vistas durante el trekking por el Parque Nacional Gunung Leuser
Y, en cuanto te adentras en la jungla, empiezan a aparecer los orangutanes. Cuando menos te lo esperas, levantas la cabeza y ves un pelaje rojizo moviéndose en los árboles.
En mi primer avistamiento vimos una hembra enorme con su bebé moviéndose con calma entre los árboles y fue increíble. Trata de no acercarte demasiado. Algunos orangutanes son semisalvajes porque provienen de programas de rehabilitación y, a veces, bajan al suelo y se acercan más de lo esperado.

Orangután hembra
Y la experiencia no acaba en el avistamiento de orangutanes, también se pueden ver gibones, macacos, tucanes o lagartos gigantes.
Si eliges el trekking de dos días, duermes junto al río en tiendas cubiertas con lonas. Nada de lujo, solo lo básico. Aquí, el verdadero lujo reside en poder estar en medio de la jungla y ver su vida animal de un modo tan puro.
3. Descubrir el Parque Nacional de Komodo en Flores
Otra experiencia en Indonesia que no puedes perderte es ver dragones de Komodo. Son los lagartos más grandes del mundo. Los adultos pueden superar los tres metros y pesar más de 130 kilos. ¡Casi nada!
Al igual que los orangutanes de Sumatra, también están en peligro de extinción. Actualmente, quedan alrededor de 5000 ejemplares y más de la mitad viven en el Parque Nacional de Komodo, en la punta oeste de la isla de Flores. Allí es donde tendrás que ir, si tú también quieres verlos en vivo y en directo.
La excursión de un día al Parque Nacional de Komodo, en Indonesia
Al ser un parque protegido, Komodo solo se puede visitar con una excursión organizada. La mayoría de los tours salen desde Labuan Bajo, el principal puerto de Flores y hay opciones de un día o varios días, durmiendo en cabañas flotantes o en la cubierta del barco.
Yo elegí un tour de un día, que cuesta unas 600.000 IDR (32 Eur.) por persona, más la entrada al parque (400.000 IDR, (21 Eur.)). Incluye guía, almuerzo, frutas, agua y material de snorkel.
El recorrido pasa por Padar Island, Komodo Island, Pink Beach y Manta Point, así que el día queda bien completito.

Isla de Komodo
De nuevo, la excursión empieza temprano. Siento solo proponerte planes que no te dejan dormir, pero a las 5:30 am hay que estar ya en el puerto de Labuan Bajo.
La primera parada es Padar Island, donde se hace una caminata de 30-40 minutos hasta la cima. El sendero no es complicado, pero conviene llevar zapatillas cómodas. Una vez arriba, las vistas de sus tres bahías con aguas de distintos tonos son espectaculares.

Vistas desde Padar Island
Después llegas a Komodo Island, donde empieza el trekking para ver a los dragones.
Vas acompañado de un guía que te va explicando curiosidades sobre la especia y te indica cómo moverte y comportarte cerca de ellos para que estés seguro en todo momento. Es muy emocionante verlos tan cerca. En nuestro grupo nos topamos con varios y uno enorme nos dejó literalmente boquiabiertos. Por aquí te dejo una foto del elemento.

Dragón de Komodo
Una vez acabado el trekking en Komodo Island, el barco nos llevó a Pink Beach, con su arena rosa formada por fragmentos de coral. Tuvimos tiempo para hacer snorkel, nadar y disfrutar del agua turquesa.
La última parada fue Manta Point, donde vuelve a subir la adrenalina a tope porque haces snorkel con mantarrayas en mar abierto.
¡Y acabas con un final perfecto! Regresas a Labuan Bajo sobre las cinco de la tarde, justo durante la golden hour, viendo el sol caer sobre las islas de Komodo. ¡Una imagen digna de postal!

Atardecer mientras se vuelve al puerto de Labuan Bajo
Si necesitas más información para visitar Flores, consulta el artículo Cómo ver dragones de Komodo en Indonesia. En él, te cuento todos los detalles para que planifiques y disfrutes de una de las experiencias más bonitas que puedes vivir en el país.
4. Disfrutar de la vida marina en Nusa Lembongan
¡Vamos con otro rincón muy especial de Indonesia! Si quieres escapar del ajetreo de Bali sin irte demasiado lejos, Nusa Lembongan es el lugar perfecto. Es una pequeña isla de pescadores que forma parte del trío de las Nusas, junto con Penida y Ceningan.
El trayecto en lancha rápida desde Sanur, en Bali, dura apenas media hora, pero cuando llegas, sientes que has cambiado de mundo. La isla tiene apenas 8 km², pero está llena de rincones que merecen la pena. No hay grandes resorts ni carreteras perfectas, sino caminos de tierra, mucha vida marina, casitas junto al mar, warungs locales y un ambiente súper relajado.
Los mejores planes que hacer en Nusa Lembongan
Hay muchísimo que hacer en Nusa Lembongan, pero no quiero convertir esto en una guía completa de la isla. Aun así, sería una pena no contarte un poquito sobre algunos de mis lugares favoritos.
Uno de los motivos por los que no puedes perderte Nusa Lembongan es su riqueza marina.
Bajo sus aguas encontrarás arrecifes de coral, peces tropicales, tortugas y, con suerte, mantarrayas. Las excursiones de snorkel cuestan unos 200.000 IDR (10,4 Eur.) e incluyen paradas en puntos como Mangrove Point o Manta Point, que son brutales. Eso sí, las corrientes pueden ser fuertes, así que conviene seguir siempre las indicaciones de los guías locales.

Mantarraya en Nusa Lembongan, Indonesia
Si eres más de tierra firme, no puedes marcharte sin visitar Devil’s Tears, una zona de acantilados donde las olas rompen con fuerza y el mar se levanta en forma de cortinas de agua. Es un sitio perfecto para ver el atardecer, con el cielo teñido de tonos dorados y el volcán Agung al fondo en días despejados.

Atardecer en Devil’s Tears
Y si cruzas el puente amarillo hacia Nusa Ceningan, encontrarás la Blue Lagoon, una laguna natural de agua turquesa rodeada de acantilados. No es un sitio para bañarse, pero sí para disfrutar del paisaje e, incluso, ver tortugas si el mar está tranquilo.

Blue Lagoon
Mi consejo es que incluyas Nusa Lembongan en tu itinerario, si no tienes pensado salir de Bali. Con dos o tres días tendrás suficiente para conocer sus principales atractivos sin prisas y disfrutar de paseos, atardeceres y buenos chapuzones en el mar.
5. Explorar Tetebatu, otro plan imperdible que hacer en Indonesia
No podía acabar este artículo sin hablarte de una de mis zonas favoritas de Lombok, la isla vecina de Bali. Y es que Tetebatu es uno de esos lugares que te hacen bajar el ritmo.
Es un pueblecito de interior que se encuentra a los pies del Monte Rinjani, rodeado de arrozales, colinas verdes y bosques de bambú. Y es perfecto si quieres desconectar del turismo de zonas como Kuta o Senggigi y disfrutar de la cara más auténtica de Lombok.
Aunque aquí tampoco voy a ponértelo muy fácil. ¡Lo siento! Tetebatu queda a unos 50 kilómetros de Mataram, la capital de la isla. Esto se traduce en unas dos horas de trayecto con un buen driver o en algo más si vas por tu cuenta en moto.
Sin embargo, tengo que decirte que estar tan apartado lo hace un lugar súper tranquilo, natural y perfecto para desconectar. Es una zona muy local. Aquí tampoco hay grandes resorts ni locales sofisticados. La oferta se centra en guesthouses familiares, cafés sencillos y homestays regentados por los propios vecinos.
Lo que no puedes perderte en Tetebatu, el pueblo más verde de Lombok
Lo mejor que puedes hacer en Tetebatu es perderte entre las terrazas de arroz. Los caminos son sencillos y están bien señalizados y, a lo largo del recorrido, puedes encontrarte con pequeñas cascadas. Es un paseo relajado, sin grandes exigencias físicas, pero lleno de momentos bonitos y paisajes súper verdes.

Campos de arroz de Tetebatu
Cerca del pueblo hay varios miradores naturales desde donde se pueden ver los arrozales y, si el día está despejado, el perfil del Rinjani al fondo. También hay senderos que conectan con aldeas vecinas. Si quieres conocer un poquito más de la vida rural de Lombok, no dudes en perderte por ellos.
Además de las famosísimas cascadas Benang Stokel y Benang Kelambu, otro de los lugares que no deberías perderte es Sarang Walet Waterfall, menos famosa pero mucho más tranquila. Queda escondida entre arrozales y pequeños senderos y llegar hasta ella ya es parte del encanto. Vas cruzando campos verdes, riachuelos y caminos bordeados de bambú hasta escuchar el sonido del agua. Y una vez allí, encuentras una cascada que cae entre paredes de roca cubiertas de musgo y forma una poza pequeñita.

Sarang Walet Waterfall
Y no puedes marcharte sin pasar por el Monkey Forest, donde podrás ver macacos grises y langures negros en su entorno natural.

Tetebatu Monkey Forest
Y hasta aquí puedo contarte. Espero que alguno de estos planes encaje con tu viaje y ahora sepas algo más sobre qué hacer en Indonesia. Yo, desde luego, te invito a explorar el país, conocer sus diferentes islas y aprovechar al máximo su diversidad.
¡Muchas gracias por leerme y buen viaje!
SOBRE LA AUTORA DEL POST
Soy Iria, periodista de Barcelona. Hace unos ocho años descubrí el placer de viajar y desde entonces no he parado, sola o acompañada (si la compañía es buena, mejor aún). Me encanta compartir experiencias porque creo que todo se disfruta más en buena compañía.
Llevo siete años trabajando en marketing digital, aunque lo que realmente me apasiona es la creación de contenidos: escribir, investigar, comunicar y dar forma a historias que se complementen con imágenes y detalles.
¡Y te cuento mis aventurillas en Daleunavueltaalmundo.com!
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